Marzo 2015

Por: Moisés Gómez.-

¿Has escuchado el término «Diocidencias»? Es una palabra compuesta entre Dios y coincidencia y es muy utilizada entre los cristianos para referirse a que en Dios las cosas no suceden por coincidencia, sino por su perfecta voluntad.

Y hago mención a este término porque estaba un día revisando mi agenda teléfonica y Dios puso en mi corazón marcarle al pastor Milton Jones. Resulta que este pastor afiliado a las iglesias del Nazareno se le quemó su casa en plena madrugada  mientras todos dormían. Gracias a Dios que no hubo pérdidas humanas. Hoy ya disfrutan de un nuevo hogar que el seguro cubrió.

Fue muy grato escuchar al pastor contarme la historia de cómo Dios le ha mostrado su amor a través de la ayuda de hermanos en Cristo, así como de las llamadas de apoyo que ha recibido en el momento exacto. ¡Bendita «Diocidencia»!

Te comparto otra. Me habló una hermana en Cristo —a quien llamaré Liz— que asiste a una iglesia en Apple Valley, pidiéndome el favor de que si alguien en Ciudad Acuña, Coahuila, México, podía ir a visitar a su tía [Sonia] que estaba muy enferma y que aún no tenía un encuentro con Jesús. Resulta que mi mamá vive en esa ciudad, así es que ella pudo hablar por teléfono para pedir permiso de visitar a la enfermita.

Sin embargo, lo intentos fueron fallidos porque el esposo de Sonia pidió que no se aceptaban visitas porque la mayor parte del día la señora se la pasaba sedada. Parecía que todo había terminado, pero no era así. En un último intento por buscar la manera de presentarle el plan de salvación, mi mamá volvió a marcar y le contestó una de las sirvientas de la casa, quien resultó ser cristiana y que ya tenía algunos años trabajando para esa familia. Así es que mi mamá le recordó la importancia que era presentarle el plan de salvación a la tía de Liz.

Finalmente, la salvación se encontraba dentro de la misma casa. A la señora Sonia tuvieron que
operarla de emergencia y, antes de morir, la hermana Liz me comentó que llegó un grupo de cristianos al hospital a orar por ella y a presentarle el plan de salvación a su tía, quien escuchó de manera conciente el mensaje de la cruz y muy seguramente aceptó a Cristo en su corazón.

¡Benditas Diocidencias!

Que disfrutes de esta edición.

En Cristo, Moisés Gómez

Ama a tu prójimo

Por: Edith Soto.-

Saludos y bendiciones querido lector.

A febrero le llaman «el mes del Amor», donde hay reconciliaciones, regalitos, chocolatitos, cenas románticas, etc. Y, ¿sabías que hemos aprendido a marcar niveles de cómo y cuánto amamos a nuestro projimo? Por ejemplo, a los padres de una forma, al esposo y a los hijos de otra, a los amigos y familiares más cercanos de otro modo, a los familiares lejanos y a los desconocidos rara vez les mostramos cariño, y a los enemigos, ni en pintura los queremos ver.

Pero, ¿sabías que Dios te demanda cómo amarlo a Él y a tu prójimo? Y cuando digo prójimo me refiero a familiares, amigos, desconocidos y, aún, a tus enemigos.

Veamos lo que Jesús le contesta a un interprete de la ley cuando, queriendo tentarlo, le pregunta: -«Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? Jesús le dijo: -«Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas».(Mateo 22:36-40)

¿Qué tal, eh?

Dios te dice cómo lo ames. Él demanda que lo hagas con todo tu corazón, no con un pedacito; con toda tu alma y no sólo cuando traiga ganas (recordando que en el alma están los deseos y todo placer de la carne); con toda tu mente, sin cuestionarlo o tratar de razonarlo; y no solo eso, sino que lo puso como primer mandamiento. Pero el segundo lo hizo semejante al primero, ¿qué quiere decir esto? Que de la misma manera que amas a Dios ames a tu projimo, sin excusa ni pretexto, sólo que lo ames.

Ahora bien, cuando amas a alguien NO puedes dañar a esa persona. Mucha gente me dice: -«para mí es muy difícil y muy duro ser cristiana y obedecer todos los mandamientos». Y agregan: -«porque me cuesta tanto trabajo». -«Muy sencillo», les contesto «porque no aman a Dios». Recuerda que el temor a Dios viene pegado al amor a Dios. Por amor a Dios no voy a robar, ni a insultar, ni a matar, ni a maldecir a mi prójimo.

Hay mucha gente que yo conozco que sirve en la iglesia, que jamás faltan a los servicios, que hacen muchas obras de caridad, que se saben la Biblia de memoria, que hablan en lenguas, que tiene mucha fe, pero no tiene una pizca de amor por su prójimo.

Pon atención a estos versículos: «Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve».(1 Corintios 13:2-3)

¡WOW! qué fuerte, ¿verdad?

Ahora, recuerda siempre que la mejor manera de exprezar nuestro amor tanto a DIOS como a los demás es a través de nuestros actos. Porque una cosa es decirlo y otra muy diferente demostrarlo.

El amor de Dios hacia nosotros sobrepasa nuestro entendimiento y razonamiento. Nos ama de tal manera que nos lo demostró al dar a su hijo Jesús para que Él pagara por nuestros pecados.

Nosotros a la verdad no hemos aprendido. Necesitamos aprender a dar lo mejor de nosotros como Dios lo hizo, amando aún a los que nos maldicen y nos han hecho daño, sin marcar diferencias entre nadie.

Sé que podemos hacerlo, pues como siempre, nuestro Señor Jesús está dispuesto a ayudarnos. Pero la decisión es tuya. Por lo tanto, yo oro a Dios para que el Espíritu Santo me llene de amor fraternal y de igual manera lo haga contigo.∞

El milagro de Dios

Por: Alberto Vargas.-

Alguna vez en nuestra vida hemos esperado que acontezca eso que llamamos milagro. Bueno, si somos honestos, ahora mismo creo que estamos esperando uno que otro milagrito que nos haría mucho más felices. Creo yo, que el problema  no es que Dios se tarde o que no quiera hacer nuestros milagros. Me parece que el problema está en qué es lo que nosotros identificamos como «milagro».

Como ejemplo, ¿cuántas veces has esperado que Dios te provea para pagar aquellas deudas que te molestan tanto y parece que tal «milagro» no llegare jamás?

Bueno, analicemos. Dios es nuestra provisión, es el Padre que nunca «dejará justo desamparado, ni su simiente que mendigue pan». Pero, ¿de dónde vinieron esas deudas? ¿Qué hacemos con nuestros bienes? Cometemos sendos errores con nuestras finanzas y luego esperamos el «milagrito» de Dios. Entonces, Dios estaría enseñándonos a malbaratar nuestros bienes.

Muchos de nosotros creemos que Dios está para tapar cada hueco que dejamos en nuestro caminar debido a nuestras malas decisiones; o peor aún, debido a nuestra insistencia de vivir fuera de la voluntad de nuestro Dios. Queremos vivir como nos venga en gana, para luego, cuando, por lógica nos metemos en aprietos, llamar a Dios y pedirle el «milagro».

Déjenme aclararles lo que es verdaderamente un milagro.

La zarza ardiendo que no se consumía en el monte Horeb y que vio Moisés, es un milagro; la columna de fuego que acompañaba al pueblo de Israel por el desierto, es un milagro; lo de las murallas de Jericó, un milagro; lo que le pasó a Ester en presencia del rey, milagro; Daniel y los leones, un milagro; Sadrac, Mesac y Abednego en el horno, un milagro; la concepción de María, los ciegos sanados, los paralíticos caminando, Lázaro resucitando, Cristo ascendiendo, todos esos son milagros.

El milagro va en contra de las leyes físicas y situacionales del ser humano. Es lo que nadie realmente espera que suceda, lo imposible. Ahí Dios se glorifica y nos enseña que es Él nuestra confianza y provisión. Milagro es dejar que Dios sea Dios en nosotros pues lo que es imposible para el hombre para Dios es natural, pues Él es el hacedor de todo.

Dios quiere ser Dios en ti y nos ha prometido que Él va a cumplir el milagro que Él quiere que ocurra en ti. Él va a querer que desafíes tú tu propia naturaleza, las leyes físicas, la situación, y pongas tu fe en que Dios será Dios en esa situación, enfermedad o cualquier cosa que estés esperando. ¡Créelo! ¡Actúalo! ¡Confiésalo! ¡Recíbelo! El milagro es tuyo como tuyo es Dios. Sólo deja el espacio para que Él lo haga, y por otro lado, pídele a Dios la fuerza para afrontar el producto de tus decisiones y de los problemas en que te metiste; el milagro de Dios aparecerá en esas circunstancias también, tan pronto aprendas a dejarte llevar por su perfecta voluntad y no a hacer lo que tú quieras. Acuérdate, ahora eres de Dios y Él de ti.∞

¿Honra o costumbre?

Por: Aridait Candanoza.-

En Marcos 7 Jesús confrontó la hipocresía de los escribas y de los fariseos, dicién-doles: -«Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito: Este pueblo de labios me honra, mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas mandamientos de hombres». Y añadió: -«Porque dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres…»(v.6-8), y curiosamente, entre las tradiciones que citó están el acto de lavarse las manos antes de comer y el de lavarse las manos después de regresar de la calle.

Así que, si juzgamos esas acciones a la luz de las leyes sanitarias modernas, podríamos decir que Israel estaba muy adelantado a su tiempo y que esas costumbres eran excelentes. Sin embargo, cuando una tradición ensombrece los propósitos de Dios, por mas buena y bonita que parezca, se convierte en un engaño, ya que en vez de ayudar a acercarnos a Él, nos aparta.

Los escribas y fariseos en realidad eran como los sepulcros —‘blanqueados por fuera, pero hediondos por dentro’—, ya que se lavaban las manos, pero hacían corrupción con ellas; se quitaban la mugre de las uñas, pero bien que rasguñaban al prójimo con ellas.

Ahora bien, si una tradición no sólo sirve para no tener comunión con Dios, sino que además invalida alguno de sus mandamientos, entonces esa tradición ya no sólo es un estorbo, sino un enemigo. En ese contexto el Señor citó el mandamiento que dice: -«Honra a tu padre y a tu madre; y el que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente».

Y tristemente, la honra a Dios y a los padres que practicaban los escribas y los fariseos sólo era de labios, ya que ese mandamiento estaba haciendo invalidado con la falsa enseñanza que ellos daban al hacer creer a los israelitas que era Corbán (ofrenda a Dios) cualquier beneficio que los padres pudieran recibir de ellos, estorbándoles así a los hijos para hacer algo más por sus padres.(v.11-12)

Una tradición es algo que se hace solo por costumbre, pero una ofrenda es parte central del culto a YHWH [Jehová].

Así que, decir que «cualquier cosa sirve de ofrenda», es engañarse, ya que la ofrenda demanda una entrega total. Pide vida.

En la ofrenda no se permitían animales enfermos ni defectuosos, de ahí que si son solo migajas lo que le damos a los padres y eso lo presentamos como ofrenda a Dios, es una ofensa a su dignidad, ya que lejos de ser eso una honra, es una falta de respeto.

Amados, el mandamiento es claro: «honra a tu padre y a tu madre…» y si de verdad queremos que eso sea una ofrenda para Dios, ¡pongamos en ello el corazón! Ya que sólo así daremos verdadera honra a nuestro Dios.

¿Amén?∞

Amistad y enemistad con el Señor de los cielos

Por: RGO.-

En la Homilética, como ciencia y arte de la predicación, se argumenta que el título de un tema debe ser claro al simplemente anunciarse y por lo tanto no necesita ni la más leve explicación. Pero en este caso la exige pues se trata de Dios, el Creador del universo —de ninguna manera del usurpador narcotraficante que atrevidamente se lo adjudicó para desviar la atención de los gobiernos de los países en que operó y evadir la justicia al quebrantar sus leyes respectivas—.

Hecha tal diferencia procedo con lo siguiente, alusivo a las referencias bíblicas sobre la amistad que el ser humano temeroso de Dios, Abraham, le brinda(2Crónicas 21:7; Isaías 41:8; Santiago 2:23), y de la enemistad en su contra según Santiago 4:4 donde Moisés dice a Dios «tu amigo»; en Isaías, Dios lo llama «mi amigo»; y Santiago agrega «fue llamado amigo de Dios»; mientras que Santiago 4:4 habla de «enemistad».

¡Suprema relación! ¿no te parece? Es que el cristiano, tú y yo,  gozamos en materia de amistad de doble paz: de la paz con Dios(Romanos 5:1) y de la paz de Dios(Filipenses 4:7), porque a paz nos llamó(1Corintios 7:15), y la hemos de seguir con todos(Hebreos 12:14).

Así, Abraham se convierte en nuestro émulo y como él debemos corresponderle a Dios brindándole nuestra amistad sincera y permanente(1Juan 4:19), recordando que Jesús dijo: -«ustedes son mis amigos si hacen lo que Yo les mando»(Juan 15:14), evitando adulterar en su contra, mundanal o idolátricamente —Santiago 4:4 «¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios».  Es que la expresión «amigo del mundo» connota pecado, y menester es reconciliarse con Dios de inmediato.(2Corintios 5:17-20)

Él no es primero en ser adorado, sino el único y en su celo bien fundado nos lo reclama conforme a derecho que le asiste.  Adorarle así es establecer una amistad solidaria y perenne con Él, el «único y sabio Dios nuestro Salvador, a quien sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén» (Judas 25). ¡Brindémosle con júbilo nuestra amistad sincera!

Anhelemos esta distinción que Dios le hizo a Abraham y de tal manera nos identifique el mundo en derredor en nuestro diario vivir.

Ahora bien, si en realidad podemos ostentar el título de «Amigos de Dios», según Proverbios 17:17 hemos de amarle en todo tiempo y demostrárselo(18:24), cual su hijo Jesucristo, quien nos amó hasta el fin al grado de poner su vida por nosotros (Juan 15:13),  y esto nos liga con Él, respecto a lo que afirma Arturo Graf: «El que tiene un amigo verdadero puede decir que posee dos almas» o lo que es lo mismo, la de uno y el Espíritu de Dios.(Juan 14:16, 17ª)

Febrero 2015

Por: Moisés Gómez.-

Estábamos el otro día mi esposa, mi hijo y un servidor sentados en la sala cuando de repente tocaron a la puerta. Era el cartero quien nos traía la correspondencia.

Del bonche de cartas, sobresalían dos sobres. Uno de los remitendetes decía «National Prayer Breakfast» y en el otro «Art Erickson».

Inmediatamente los abrí. El primero contenía una invitación para asistir al desayuno anual que hace el gobierno federal en Washington DC, con todos lo gastos pagados. El otro sobre tenía una carta con el puño y letra del fundador de Urban Ventures y una joya de libro titulado «Zoom».

No podía creer lo que mis ojos estaban viendo. Ambos regalos [El desayuno y el libro] venían de parte del mismísimo Art Erickson.

Me sentí muy honrado al recibir este paquete de parte de este hombre que ha sido una influencia positiva para la comunidad de Minneapolis desde su juventud y hasta hoy.

Tuve la oportunidad de conocer a Art hace dos años en el Desayuno de Oración del estado de Minnesota, el cual se viene celebrando por más de 50 años en las Ciudades Gemelas.

A partir de ese momento, y hasta hoy, ha habido una relación muy estrecha entre Sal y Luz y Urban Ventures, los cuales me han brindado la oportunidad de conocer todo lo que hacen en pro de la comunidad y ayudarles en difundirlo en esta pu-blicación mensual, y sobretodo, ser voluntario en uno de sus tantos programas —Siempre Padres—.

Le doy gracias a Dios por tan inmereceida distinción. Esto me anima a seguir adelante en este ministerio que inició ya hace dos años y que en esta edición se cumplen.

Muchas gracias a todos los que de una u otra forma han sido nuestro soporte, así como las incontables muestras de afecto que han tenido hacia mi persona y mi familia. Gracias también a todos los que han apoyado económicamente esta revista. Dios siga llenando sus graneros.

A mi buen amigo Daniel Hernández, por su amistad incondicional y su bondad al abrirme su casa cuando recién llegué a los Estados Unidos y porque siempre ha estado apoyando este proyecto desde el principio. ¡Gracias manito!

Sobretodo, quiero agradecerle públicamente a mi esposa por ser mi mayor soporte, mi paño de lágrimas, mi consejera y mi amiga. Sé que mucho de este ministerio es gracias a ella y a su amor por la comunidad hispanohablante. Dios te bendiga.

En Cristo, Moisés Gómez

¿Por qué la gente se endeuda?

Por: Dale Hedstrand.-

Ahora que la temporada de Navidad ya pasó, la vida se restablece. Algunos gastaron dinero en aquellos que más aman. Otros probablemente han roto ya los propósitos del Año Nuevo.

Pero ahora, el pago de las facturas de los pasados meses están llegando. ¿Cómo sucedió esto otra vez? Lo que la gente no se da cuenta es que la deuda es un síntoma de algo más profundo que necesita curación. Deudas después de las vacaciones es un signo de un dolor más profundo que debe ser tratado.

CAUSAS DE LA DEUDA

En primer lugar, hay una falta de autodisciplina. Se cae presa de gastar. Se utilizan las compras como una recreación.  Se olvida esa pequeña frase: «Yo no elijo permitir».

Pero se tiene que enfrentar la situación. Retire la tentación de su entorno. Evite las tiendas como si contienen la plaga «Ébola». No vaya a visitar el concesionario de coches bajo la excusa de: «sólo para ver». «Mirar» es la puerta a la falta de autodisciplina financiera.

En segundo lugar, la deuda muestra una falta de satisfacción. Se vive descontento con lo que tenemos en la vida. Comienzan las comparaciones de nosotros mismos con los demás. Recuerde, siempre hay alguien que tendrá «una nueva…, más grande, más brillante, más rápido, más de moda, mejor montaje, o más características que lo nuestro».

-«Si sólo tuviera un coche nuevo, nuevo mobiliario, nuevo vestido… entonces yo estaría satisfecho», son las frases que comunmente se escuchan. La satisfacción es una decisión. Elegimos estar satisfechos.

En tercer lugar, la deuda surge de una búsqueda de seguridad. Hay muchas cosas diferentes que nos dan seguridad —tener buenas casas, un coche de la familia, un coche más nuevo, vestirse a la última moda—. Al querer mezclarse y ser como los demás, se compran cosas para enmascarar la inseguridad. Dios nos puede bendecir en al menos dos formas: Él puede elevar nuestros ingresos o disminuir nuestros gastos. ¿Qué prefieres?

Cuarta causa de la deuda es una falta de sensación significativa. Queremos sentirnos importantes. Queremos tener un significado con nuestro grupo de iguales. Este fenómeno se ve reflejado en los pequeños concursos de presunción: -«Mi coche es más rápido… Mi música es más fuerte… Mi césped es más verde…» Nuestra búsqueda de significado se refleja en las cosas que están alrededor de nosotros.

La autodisciplina, la satisfacción, la seguridad y la importancia tienen que ver con nuestra autoestima, con cómo somos como personas. El verdadero milagro es el señorío de Jesucristo en la vida del que permite que Él moldee estas cuatro causas. Las soluciones a largo plazo para hacer frente a la deuda en nuestra familia se centra en la obra de Cristo en nuestras vidas.

SANANDO LAS CAUSAS DE RAÍZ

La autodisciplina. Hechos 11:26 dice: «Los discípulos fueron llamados Cristianos primeramente en Antioquía». Cuando venimos a Cristo, nos hacemos uno a Él. Ahora somos un discípulo bajo un nuevo maestro. La raíz de la palabra discípulo es el mismo que para la disciplina. Nuestra disciplina está ahora bajo el señorío de Cristo. Proverbios 21:21 dice: «El que sigue la justicia y el amor encuentra vida, prosperidad y honor». La autodisciplina viene de hacer decisiones correctas, la primera de las cuales es la decisión de quién es el Señor de nuestra vida.

Es el apóstol Pablo quien dijo: -«Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad».(Filipenses 4:12)

•Seguridad. Proverbios 16:16 dice: «Mejor es adquirir sabiduría que oro preciado; y adquirir inteligencia vale más que la plata». Nuestra seguridad se basa en la sabiduría y la comprensión de Dios. Pedro escribió un gran pasaje diciendo que «somos un pueblo escogido, real sacerdocio, nación santa»(1Pedro 2:9) Se ha dicho que los que están en Cristo tienen una seguridad eterna donde no se puede perder la salvación. Así es que, si se puede vivir con seguridad y confianza, sin la adición de «cosas» que nos hacen entrar en deuda.

•Importancia. Una vez más numerosos versículos que tratan este caso. Pedro nos dice que somos un pueblo real. 1Corintios 4:1-7 dice que todos estamos en igualdad de condiciones. Nadie puede jactarse fuera del Señor.

RESUMEN

Venir a Jesús es el primer paso hacia la libertad financiera. Si ya es un seguidor de Cristo y todavía lucha con la deuda, mira las escrituras, tales como Efesios 4:20-24 y Colosenses 3:10-17. Quita los viejos hábitos y revistete del nuevo hombre. Usted puede tener la victoria sobre la deuda.

Dios le recompensará con riquezas que cuentan para la eternidad.∞

Una nueva oportunidad

Por: Edith Soto.-

¡Hola querido lector!

Hemos llegado al 2015. Un año más de pruebas y retos, de altas y bajas, pero sobretodo, de vida. Muchos quedaron en el año pasado. Ya no tuvieron oportunidad de seguir luchando o de lograr nuevos retos. Esta nueva oportunidad que Dios nos da a ti y a mí ¡aprovechémosla!

Oportunidad para aquellos que sufren, que han perdido la esperanza, para los que se alejaron de su presencia, para aquellos que internamente tienen áreas de su vida que están muriendo poco a poco —y algunas ya muertas—, para los que la vida no tiene ya ningún sentido, para aquellos que perdieron el camino y caminan sin rumbo, para los que no creen que hay un Dios poderoso esperando por ti.

Dijo Jesús: -«Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al padre sino por mí»(Juan 14:6). Cuando encontramos el camino en Cristo Jesús, podemos verda-deramente sentir su gozo, Él nos llena de paz, nos da nuevas fuerzas para seguir adelante y enfrentar cualquier reto.

Hay algo que ha llamado mi atención y te lo quiero compartir. El mes pasado fue de mucho gozo, alegría, y muchos celebramos el nacimiento de Jesús. Pero lo curioso fue que al pasar el mes muchos volvieron a su estado normal de vida, cayendo en una rutina diaria, y lo más triste, hundidos en depresión. Muchos ven el nacimiento de Jesús como algo religioso o tradicional ¡y no es así! Cuando Jesús nació, en ese momento nace una esperanza de vida para la humanidad y de vida eterna.

Dice el apostol Pablo en Romanos 6:23  «Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús señor nuestro». Dádiva significa regalo, por lo tanto Jesús vino a regalarnos vida y vida eterna. Así que en el nombre de Jesús declara vida a cualquier área muerta dentro de ti. Que nazca en ti un amor nuevo, una manera diferente de ver las cosas, que nazca en ti una nueva esperanza y un gran gozo para que este 2015 puedas caminarlo verdaderamente en nuestro señor Jesús.

Ahora veamos Juan 10:28: «Y yo les doy vida eterna y no perecerán jamás, ni nadie los arrebatará de mi mano». ¡Wow! Qué regalo tan más grande recibimos y ni siquiera lo hemos entendido y algunos ni atención le han puesto.

Pero ahora yo te animo a que hagamos algo diferente. Jesús nos dio calidad de vida, nos dio la oportunidad de ser mejores. Somos cristianos porque seguimos el ejemplo de Cristo, por lo tanto demos a los demás de lo que recibimos, porque ¿qué sentido tendría nuestra vida si no es ayudando a los demás del mismo modo que Jesús hizo con nosotros?

Sí, es bueno hacer planes o tener retos para este nuevo año, pero empecemos por nosotros mismos delegando en Jesús nuestras vidas, sabiendo que Él sanará, transformará y nos dará nueva vida.

Yo tengo sueños, planes y metas para este año, pero seamos honestos, sin la ayuda de Dios será imposible, mas con su ayuda y bendición lograremos cualquier reto y cumpliremos todo sueño.

Oro a  nuestro señor Jesús para que guíe y bendiga tu vida este nuevo año.∞

¡Feliz 2015! Un año de nuevos comienzos

Por: Alberto Vargas.-

Dios es un Dios de comienzos. Cada final en Dios señala un nuevo comienzo. Por eso, Dios es Dios de nuevas oportunidades, sus misericordias son nuevas todos los días.(Lamentaciones 3:23)

Ahora comenzamos un nuevo año, un nuevo ciclo de eventos que deberán de ser marcados por la gracia divina. Es una nueva oportunidad para acertar al blanco, hacerlo bien, de acuerdo al «modelo» que Dios se ha hecho en el cielo.(Hebreos 8:5b)

Es hora que comprendamos lo que está escrito sobre nosotros en la escritura concerniente a nuestra vida: «Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas».(Efesios 2:10) Dios ha trazado un camino de éxito para cada uno de sus hijos —buenas obras que enmarcan nuestra vida en su amor y nos permiten vivir en la tranquilidad de su voluntad—.

Esas «buenas obras», las cuales Dios ha preparado para ti, siempre tendrán el sello de su amor, su comprensión y su entrega. Son acciones, actos, hechos que salen de un corazón que se rinde a Cristo todos los días y que tienen como producto lo bueno, agradable, lo conveniente; mejor dicho, una vida de felicidad y prosperidad.

Nosotros, los que decimos seguirle, nos empeñamos en seguir nuestra propia y personal voluntad. Pero peor aún, nos empeñamos en crear nuestra propia cristiandad, hecha a la medida de nuestros sentidos y sentimientos. Nos hacemos constructores de nuestro camino y tratamos de mostrar que ese camino está de acuerdo con Dios. Adornamos nuestra voluntad con un versículo aquí y otro allá y le damos nuestra última pincelada «racionalizando» nuestra voluntad y mostrando lo lógica que es. Pero en Dios NO HAY LÓGICA, en Dios hay JUSTICIA y esa justicia en nada tiene que ver con la nuestra ni la manera en que tú y yo vemos las cosas. La justicia de Dios es su lógica. Dios mira nuestra vida y le ha dado color con su vida, por tanto ha preparado un sinfín de «buenas obras», su voluntad en ti, para que seamos felices y demos felicidad a otros. Cuando su justicia, su voluntad, reina sobre nosotros «todo nos saldrá bien».(Josué 1:8)

Por lo tanto, hay un caudal de buenas obras, buenos caminos, preparados para ti este año que ya comienza. Solo niégate a seguirte a ti y atrévete a disponer tu vida en sacrificio vivo delante de Él para que sepas su perfecta y agradable voluntad.(Romanos 12:1-2)

Feliz año 2015, les desea este servidor de ustedes y las Iglesias Bautistas de Renovación.∞

Murmuración

Por: Aridait Candanoza.- Cuando en la Biblia se dan cifras, no es por ociosidad, sino porque el Señor quiere enseñarnos algo. Por ejemplo, cuando se reporta que por causa de la murmuración en contra de Moisés y Aarón murieron 14,700(Números16:41-49), es claro que Dios quiere que entendamos que la murmuración es abominable.

Cuando María incitó a Aarón para murmurar contra Moisés(Números 12), en el versículo 9 se nos dice que eso provocó que se encendiera la ira de Dios. En esta ocasión, la murmuración llevó a María a quedar leprosa y a ser echada del campamento por siete días.

En Números 21:4-9, cuando el pueblo habló en contra de Dios y de Moisés, dice que el Señor envió serpientes ardientes para que los mordieran. Y en el caso de Coré, On, Datan y Abiram(Números 16:1-35), cuya murmuración arrastró a 250 príncipes de la congregación a una rebelión, la Biblia dice que literalmente la tierra abrió la boca y se los tragó vivos(Números 16:32-33).

Las declaraciones de los sucesos anteriores no son figuras retóricas, sino indicativos que hablan de que de verdad la murmuración trae muerte; y cuando dice que la murmuración enciende la ira de Dios, es porque de verdad la en-ciende. Así que el mensaje es claro: Dios detesta la murmuración en su pueblo y es de las pocas cosas que lo enfurece.

La murmuración es una forma de queja provocada por el descontento:

•María y Aarón murmuraron por causa de la mujer cusita que había tomado Moisés. En otras palabras, murmuraron porque les caía mal la cuñada.

•Coré y su séquito murmuraron contra Moisés y Aarón porque los consideraban «viejos chochos» y ya no los querían en el liderazgo.

•En Números 21:4-5, cuando Dios les tuvo que enviar serpientes ardientes, murmuraron porque cayeron en desánimo a causa del rodeo que tuvieron que hacer a la tierra de Edom y porque tenían fastidio del maná que Dios les daba.

•En Números 16:41 murmuraron contra Moisés y Aarón porque los consideraban culpables de lo que les había pasado a Coré y a su grupo.

Notemos que la murmuración, además de desatar la ira de Dios(Números 11:1; 12:29; 14:11-12; 16:20-21), siempre estuvo rodeada de la hipocresía; y observemos también que las bajas que provocó la murmuración en el pueblo de Israel fueron más que las provocadas por la guerra.

Así que para nosotros no es una opción, sino una orden:«No murmuréis, como algunos de ellos murmuraron y perecieron por el destructor».(1Corintios 10:10) Y: «Haced todo sin murmuraciones y contiendas, para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como lumi-nares en el mundo».(Filipenses 2:14-15)

¿Obedeceremos? Que así sea.∞