Mayo 2015

Por: Moisés Gómez.-

Estaba viendo el otro día un divertido video (que lo sugiero en la sección de Música) acerca de una mamá que está buscando trabajo y que no «calificaba» en ninguno porque carecía de «experiencia» laboral por haberse dedicado al hogar.

Además de disfrutar esos tres minutos que dura el cortometraje, pude reflexionar acerca de lo afortunado que fui al tener a mi lado a mi madre hasta hoy y del trabajo tan árduo que fue manejar su hogar con cinco hijos y un esposo.

Y es que es increíble como ella podía tener tanta energía para preparar las comidas, asear la casa, ir de compras, atendernos a todos, lavar la ropa, preparar la clase para escuela dominical, asistir a la femenil (en la iglesia), planchar, tener sus devocionales, ayudarme con la tarea, ir a los cultos, etc., y aún así dibujar en su rostro una sonrisa sin importar cuán cansada estuviera.

Recuerdo que a media tarde se servía un vasito de Coca-Cola (en los frascos de vidrio donde venden el Mole Doña María), porque, según ella, esos vasos tenían la medida exacta de refresco que le ayudaba a recuperar sus fuerzas.

Hoy mi madre rebasa los 70 años y aún sigue siendo la mujer que hace todas las tareas del hogar y sigue tomando su vasito de Coca.

Agradezco mucho a Dios por la vida de mi mamá y quiero honrarla en este editorial de mayo —mes en que se celebra el día a las madres—.

Y es que mi mamá es única y no hay otra como ella —al igual que cada uno de ustedes piensa sobre su madre—

Mi madre lleva por nombre Ofelia; y ella, junto con mi padre, nos supieron educar y guiar por el buen camino. Hoy, mis cuatro hermanos y un servidor, somos lo que somos gracias a ellos.

En esta etapa de mi vida tengo otra mamá —pues mi suegra me ha recibido como hijo—, y puedo decir que Dios me ha bendecido con ella.

Y no quiero dejar pasar por alto a las «mamás» que me cobijaron a lo largo de mi vida. Desde aquí les agradezco enormidades por su amor incondicional a este «rebelde con causa».

Y dejé al último a mi amada esposa. No por restarle importancia, sino porque ahora ella comparte conmigo y Rafael, nuestro hijo, la hermosa bendición de ser llamada «Mamá». Gracias mi «Tonalli» por llevar las riendas de este hogar. Te amamos tu hijo y tu «morenazo».

Una victoria digna de ser celebrada

Por: Edith Soto.-

Bendiciones querido lector.

Hay mucha gente que ha olvidado el propósito por el cual JESÚS vino a la tierra y hoy en día lo ven como algo «místico».

Para muchas personas, la pascua simboliza recoger huevos y/o comprar un bonito vestido para usarlo el domingo.

NO TE CONFUNDAS.

El nombre de Semana Santa hace alusión —cada año— a la conmemoración cristiana de la pasión, muerte y resurrección de Jesús de Nazaret.

Fue en esta semana —hace más de dos mil años— en que el hijo de Dios pagaría el más alto precio por el perdón de tus pecados y los míos; y resucitaría al tercer día vencien-do a la muerte y la condenación eterna.

¿Cómo podemos olvidar algo de tan gran relevancia? ¿Algo tan importante?

Escudriñemos las escrituras juntos y veamos todo lo que Jesucristo logró en bene-ficio nuestro a través de su muerte.

•Salvó lo que se había perdido.(Lucas 19:10)

•Deshizo las obras del diablo.(1Juan 3:8)

•Destruyó el poder del pecado y de la muerte.(Romanos 8:1-8)

•Destruyó el poder de la enfermedades.(Isaías 53:4-5)

•Destruyó el poder de la pobreza.(2Corintios 8:9)

•Libertad del reino de las tinieblas.(Colosenses 1:13)

Pero sobretodo, y lo más impactante, murió en la cruz demostrando con hechos Su gran amor por nosotros.(Juan 3:16)

Y lo verdaderamente sorprendente fue que aún antes de morir intercedió por nosotros, diciendo: «Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen». Lo mas triste es que hasta el día de hoy seguimos sin saber.

Pareciera que se busca agradar más al hombre que a Dios; buscando la comodidad religiosa y olvidando la relación con Dios.

Me llama bastante la atención la ignorancia de mucha gente —y lo digo con respeto—, porque algunos adoran hasta la muerte y se atreven a llamarla «la santa muerte», cuando JESúS LA VENCIÓ resucitando al tercer día.

Así, como lo lees, ¡Está derrotada!

Dice en Mateo 27:51 «y he aquí, el velo del templo se rasgo en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron». Esto fue lo primero que se manifestó después de que Jesús muriera. Al romper-se el velo en el templo, estaba habiendo un rompimiento en el mundo espiritual. Pero en nosotros, estaba cayendo ese velo de seguera que no nos permitía ver la luz del evangelio —y aunque ese velo ya fue quitado por CRISTO, muchos hasta el día de hoy siguen sin comprenderlo.(2 corintios3:14) ¡Qué triste!

Busquemos una reconciliacion verdadera con Dios. Mantengamos una comunión estrecha con Él. Tengamos un nuevo comienzo, un nuevo pacto con Jesús.

Me atrevo a decirte que, sin importar por lo que estés pasando —ya sean proble-mas financieros, enfermedades, conflictos, etc.—, recuerda que Jesús ya venció en la cruz por ello. Toma esa victoria en tu vida y nunca olvides que en «Cristo somos más que vencedores».

¡ALELUYA!∞

El día del hombre

Por: Alberto Vargas.-

Los seres humanos tendemos a celebrar cualquier día o suceso que marca nuestra historia. Desde el día de nuestro nacimiento hasta el día que dejamos de existir estamos envueltos en celebraciones culturales, históricas y personales.

Al parecer, el primer hombre nació el día 6 del primer mes del año 0. Creo que nadie celebra tal fecha. Ese día debería ser el «día del hombre». Pero, es el mismo hombre que se encarga de opacar ese gran día especial destruyén-dose a sí mismo al rebelarse contra su propio Creador.

Podríamos imaginarnos la gran alegría de Dios en ese día especial en que creó al primer hombre, por lo cual el Génesis registra que «Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera». De la misma manera, ¿cuál sería el sentimiento de Dios cuando, no pasado mucho tiempo, el hombre decide abandonar a su creador siguiendo sus propios obscuros deseos y acogerse a la era de la culpa y de la muerte? Así ha existido el ser humano desde entonces, en culpa y muerte.

Nosotros fuimos creados de manera mucho más espectacular que lo que podemos ver en el libro de la creación. Nuestro Dios nos amó antes de que el mundo fuese —Y «el Cristo», «El Mesías» nos escogió en sí mismo antes de la fundación del mundo(Efesios 1:4)—. Es ese el Verbo que por su palabra fuimos nosotros creados(Juan 1:3). No fuimos creados para el fracaso, ni para que la muerte se enseñoreara de nuestra existencia.

De ahí, que Dios no se dio por vencido e hizo que en la historia hubiera otro día que fuese «el día del hombre».

«Y el verbo se hizo carne, y habitó en nuestro barrio» para que viéramos su gloria. La gloria de un amor que sobrepasa todo entendimiento. Amor no merecido, no ganado, pero sí predestinado en Sí mismo desde antes de la fundación del mundo. Un amor que conocía nuestra naturaleza y nuestro fracaso, nuestra rebeldía y nuestra hipocresía, nuestra religiosidad y nuestra ignorancia; y aun así nos amó, nos visitó y nos sustituyó en la paga de nuestra rebeldía, librándonos de la muerte, muriendo por nosotros en la cruz.

La historia del hombre registra que cierto día, hace más de dos mil años, una cruz fue levantada a las afueras de Jerusalén, en un montículo rocoso llamado «la calavera». Allí, entre dos simples ladrones, fue crucificado Jesús, el hijo de Dios, el Salvador del mundo; y muere a las tres de la tarde del quinto día de la semana de nuestra era, devolviéndonos a los hombres la dignidad de la vida y la oportunidad de ser creados de nuevo.

Es en ese gran momento en donde, desde esa cruz, se oye el clamor más extraño para un reo moribundo: «CONSUMADO ES», todo está hecho ya. Desde ahora los hombres vuelven a tener la facultad de ser libres de nuevo, y la muerte ya no será más.

He ahí el nuevo día del hombre, el día de Cristo, el día de volver a nacer.

Felicidades en la celebración de la semana santa. Dios los bendiga.

Amén.∞

El poder de las palabras

Por: Aridait Candanoza.-

Las culturas occidentales en general son muy poco cuidadosas en su forma de hablar y de comunicarse. En nuestra educación no se forma un sentido de responsabilidad por lo que decimos.

Lo cierto es que si llegamos a entender que todo lo que Dios creó lo hizo usando únicamente Sus palabras, entonces podremos vislumbrar la importancia que éstas tienen en el orden del funcionamiento de todo lo que existe.

Y es que las palabras no sólo transmiten conceptos o ideas, sino que además establecen ambientes de luz o de tinieblas, dependiendo de qué fuente vengan.

Las palabras también transmiten entidades espirituales. Sólo póngase a pensar lo que le provoca a una persona el recibir palabras de amenaza o la declaración de una enfermedad mortal; o si lo prefiere, observe cómo cuando las palabras de un padre son necias, literalmente pueden inutilizar a sus hijos para toda la vida.

Vea cómo la gente se enamora, se pelea, se compromete, rompe relaciones, se quita la vida… y todo, por lo que oye. Esta es la prueba de que lo que sale no son solo verbos y oraciones, sino luz o tinieblas.

En toda la Biblia podemos encontrar ejemplos donde el hablar fue determinante para dar vida o para dar muerte. Observe que cuando Dios confrontó a Adán, no le dijo: -«¿Por qué comiste del árbol prohibido?». Sino que le dijo: -«Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol que te mandé diciendo: “No comerás de él”; maldita será la tierra por tu causa».(Génesis 3:17)

Si observamos fijamente, el problema no fue la mujer en sí, sino el hecho de haber dado oído a una voz incorrecta.

Así que, el origen de toda la miseria humana que hoy existe, tuvo que ver con las palabras. Palabras que tuvieron como fuente a las tinieblas.

Con tanta razón, la Escritura nos advierte diciendo: «Del fruto de la boca del hombre se llenará su vientre; se saciará del producto de sus labios. La muerte y la vida están en el poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos».(Proverbios 18:21)

¿Ya observó? Si las palabras pue-den dar fruto es porque en ellas obra un poder, que puede ser de vida o de muerte. Jesús dijo: «las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida».(Juan 6:63)

Por otro lado, Jesucristo advirtió que de toda palabra ociosa que hablemos daremos cuenta.(Mateo 12:36-37) ¿Ahora entendemos por qué debemos ser responsables de cada palabra que salga de nuestra boca?

Por eso es bueno tomar en cuenta las palabras del sabio y filósofo Renato —o René Descartes— cuando dijo: «pienso, luego existo», dando a entender que debemos de pensar las cosas antes de hablar, ya que una sola palabra es suficiente para causar la muerte o el dolor de toda una vida.∞

6 prototipos de Jesús el Cristo

Por: RGO.-

La tipología, según William MacDonald, es que «ciertas personas, sucesos y cosas son claramente identificadas en el Antiguo Testamento como tipos ó figuras, y símbolos en el Nuevo Testamento».

Por tanto, consideremos a los seis prototipos en vista de que el prefijo «proto» significa prioridad, preeminencia o superioridad.

Adán, de quien Romanos 5:12-21 afirma ser un tipo o figura de Cristo —más por vía de contraste que de similitud—. Se le menciona como un ser histórico, antepasado de Jesús(Lucas 3:38); primer hombre (1Corintios 15:45-47 y 1Timoteo 2:13,14) y un ser real.

Melquisedec, un personaje misterioso que aparece y desaparece de repente(Génesis 14:18-20); cuyo sacerdocio es perpetuo(Salmo 110:4 y Hebreos cap. 7), viviente o eterno. Así que representa a Cristo preexistente y se constituye en figura de su sacerdocio imperecedero frente al de Aarón y el levítico.(Hebreos 5:1-10 y 6:20)

Isaac, por haber sido ofrecido en sacrificio por su padre Abraham —aunque en sentido figurado o no consumado—(Génesis 22:1-19 y Hebreos 11:17-19) y sí el de Jesús, según Juan 3:16. Además, porque ambos jamás salieron de Palestina. También por su devoción, humildad y sumisión destacables.

Judá, porque a la luz de Génesis 37:26 se impuso a sus hermanos a que en vez de matar a José lo vendiesen a los Ismaelitas. Y posteriormente al responsabilizarse con su vida de llevar y regresar a Benjamín a Egipto(43:8,9). Según 49:8-12, dice el Diccionario Bíblico que «habiendo perdido Rubén su primogenitura, Judá llegó a considerarse como el jefe de los hijos de Jacob y fue progenitor de David perteneciendo el Salvador a su descendencia real».

José, del que MacDonald —ya citado— comenta: «No hay referencia explícita como tipo del Señor Jesús; pero sí más de cien similitudes entre ellos». Le antecede F.B. Meyer para decir: «consideremos juntos la historia de José; y al hacerlo, veremos muchas veces prefigurado a Aquél que fue echado en el pozo de la muerte, pero que ahora está sentado a la diestra del Padre como un Príncipe y un Salvador. La vida de Jesús está reflejada de una manera notable en la vida de José».

Josué, acerca del cual Alan Redphath dice: «todo lo que había en Canaán fue puesto en manos de él como depositario del pueblo, pues era su responsabilidad dividir y repartir la tierra a medida que cada tribu se adelantaba a demandar su parte; lo que se cumple perfectamente en el Señor Jesucristo, ya que a Él se le ha dado toda bendición espiritual que mantiene en custodia hasta que lo reclamemos».

W. J. Deane opina de Josué como tipo que «el misterio comienza con su mismo nombre llamado primeramente Oseas —Salvación—, y enseguida Jehosué o Josué —salvación de Dios o Jehová el Salvador—, nombre que confirma que Jesús era el que había de salvar de sus pecados al pueblo, trayéndolo a la Canaán Celestial y preparándole mansiones en la casa de su Padre».

Aprendamos pues de estos personajes ejemplares que reflejaron a futuro la Simiente Santa de Génesis 3:15, a modelar en Ella, semejantes a «Cristos chiquitos»,  llevando a cabo la perenne misión hasta su regreso o Segunda Venida.

Amén.∞

Abril 2015

Por: Moisés Gómez.-

Estaba el otro día paseando a mi hijo en un carrito que acondicioné para poderlo jalar y en todo el tiempo que anduvimos caminando pude observar que el disfrutaba del paseo.

En ese instante me trasladé a mi niñez cuando acompañaba a mi padre en sus viajes mi-sioneros por la sierra de Guerrero y las invaluables tardes en las playas de la costa grande buscando «conchitas» —el pasatiempo de mi viejo—.

Ver a mi hijo señalando los perros, los carros y los aviones que volaban por los aires me hizo añorar mi infancia y recordar lo feliz que fui al lado de mi familia.

Y aunque no todo fue miel sobre hojuelas
—porque de vez en cuando me ganaba unas buenas nalgadas—, siempre pude ver el amor con que mis padres me criaron.

Y sé, que aún con mis ya 35 años de edad, sigo siendo el «manos mágicas» de mi mamá; el «te voy a enseñar el cielo» de mi papá; el «negro» de mi hermano mayor; el «don Mario» de la hermana Semeí; el «se le olvida» de mi abuelita Mariquita; el «me las van a pagar… “cobardas”» de mis hermanas; y otros tantos que ya mi memoria recuerda sólo de vez en cuándo.

Hoy revivo mis hazañas y glorias de la infancia viendo a mi hijo crecer. Hoy tengo una nueva oportunidad de disfrutar mi niñez, pero ahora de este lado de la orilla, siendo padre.

Disfruto mucho de mi hijo. Creo que así es Dios conmigo. ¡Me disfruta!

¡Qué difrutes de esta edición!

En Cristo.

Moisés Gómez

Limpios y alineados ante Dios

Por: Edith Soto.-

Bendiciones querido lector.

En estos último días me he dado cuenta que a raíz de la propuesta migratoria del presidente, muchas personas están tratando de limpiar sus créditos, de limpiar su rencor con el Estado, en fin, de alinearse para poder obtener este beneficio. ¡Y qué bueno!

Sin embargo, hay quienes ante esta propuesta se han querido aprovechar. Me da tristeza ver como algunos padres de familia, que en el pasado han sido irresponsables para con sus hijos y esposa(o) —pues me refiero al hombre y a la mujer—, ahora sí quieren ser buenos padres, ya se preocupan por ellos —así como por los papeles que necesitarán en el momento en que comiencen a tomar aplicaciones—.

Y te has de preguntar ¿qué quiere decir con irresponsables? Por mencionar algunos ejemplos: Han abandonado por años a sus hijos sin el más mínimo remordimiento, se han despreocupado por su manutención, hacen caso omiso al daño y sufrimiento que les provoca la falta de amor, etcétera.

¡Wow! Eso sí es feo.

Pero mi pregunta es esta: ¿Así como estás buscando limpiar tu crédito, has buscado limpiar tu alma? ¿Has tratado de alinearte con Dios? ¿De limpiar tu vida de todo pecado?

Te cuento, las oficinas del reino de Dios siempre están abiertas y tomando aplicaciones para todo aquél que desea un cambio total en su vida, para todo aquél que quiere alinearse con Dios.

Así como buscamos siempre estar alineados con la ley, porque sabemos que con ellos no se juega, así debe ser con Dios también.

Sin embargo, muchos le temen más al estado o al gobierno, que a Dios.

Querido lector, ¡con Dios no se juega! Mucha gente cree que puede estarse burlando de Dios, pero veamos lo que dice Gálatas 6:7 «No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará». Puedes burlarte del estado y de los hombre [porque no te conocen], pero de Dios que te conoce y lee tus pensamientos ¡NO creo!

Pero ante Dios tienes la oportunidad de empezar de nuevo. Recuerda que la Sangre que derramó Jesús en la cruz fue con el propósito de lavarnos. Dice Apocalipsis 1:5 «Y de Jesucristo el testigo fiel… el que nos amó y nos lavó de nuestros pecados con su sangre».

Por ejemplo: Cuando lavamos ropa, usamos el cloro para quitar  las manchas y dejar la ropa limpia nuevamente —aunque muchas veces la mancha no desaparece totalmente [risas]—. Así es con nuestros pecados. Nada ni nadie puede perdonar o lavar nuestros pecados, excepto la sangre del cordero [Jesús]. Esta [sangre] es el cloro perfecto de la humanidad a la disposición de todo aquél que lo quiera usar. Y lo mejor de todo es que es GRATIS, pues ya ha sido pagado.

Y no sólo eso, sino que también nuestra conciencia es limpiada a través de su Espíritu Santo.(Hebreos 9:14)

Querido lector, el deseo de Dios es que vivamos alineados a su voluntad, siendo los padres las personas de valores que Él quiere que seamos. Teniendo el beneficio de su promesa. Siendo bendecidos y prosperados en todo.

Estamos a tiempo, podemos comprobar la grandeza y el amor de Dios en, y a través, de nuestra vida.

Date la oportunidad de ser diferente. Jesús puede limpiar tu alma, que es donde está tu crédito espiritual; y al mismo tiempo alinearte con su amado Padre.

Si lo haces, Dios abrirá toda puerta para ti y te bendecirá y recibirás lo que te prometió de acuerdo a su voluntad—aún lo que el presidente de los Estados Unidos te pueda ofrecer—.

Trátalo y NO te arrepentirás.∞

La iglesia: una comunidad, una misión

Por: Alberto Vargas.-

¿Qué realmente es la iglesia? Teológicamente tendríamos una cantidad de maneras de definirla: Un grupo de creyentes reunidos en «Su nombre», la asamblea de los santos, el reino de Dios en la tierra y por supuesto, el cuerpo de Cristo. Todas estas y posibles otras más, son muy buenas definiciones para lo que es «iglesia». Pero lo que buscamos es más que una definición. Es ¿qué es? ¿Qué soy yo en ese componente?

La definición que ha marcado mi vida y mis acciones, es que la iglesia es una comunidad. La palabra y el concepto son para mí poderosísimos. El concepto contiene en sí mismo virtud, sentimiento, metas, retos, esperanza y, sobretodo, un fin divino: «Que Seamos Uno».

Es ahí donde la iglesia le ha fallado a Dios y al mundo, que no hemos podido llegar a la medida que Jesús dio para que «el mundo» supiese que somos de Él; «que nos amemos los unos a los otros»(Juan 13.35). La iglesia sigue siendo el eco del pecado en este particular. El rencor, el odio, el chisme, la competencia y la falta de sensibilidad espiritual, han hecho que el mundo no nos crea.

La figura de Jesús y sus enseñanzas son aceptadas, los que no son aceptados son los que decimos profesar esas enseñanzas.

Mahatma Gandhi, el gran defensor de la justicia por medio de la no-violencia, dijo una vez: «No es que yo rechace a su Cristo, yo amo a Cristo, es sólo que muchos de sus seguidores parecen que no les gusta su Cristo».

Nosotros, la iglesia, la comunidad de fe, le debe al mundo una explicación. ¿Por qué no somos como Cristo? ¿Por qué no nos parecemos a Él si decimos que Él vive en nosotros? Se supone que seamos la llama de su presencia en esta tierra, repartiendo el cálido amor de su entrega y envolviendo a las gentes en el precioso torbelli-no de su Espíritu.

El desarrollo de la iglesia como comunidad requiere ver la iglesia como un «todo», como «el cuerpo de Cristo» y no como un «rancho» particular. Requiere ver las denominaciones como un buen método de alcanzar a muchos y no como un obstáculo para la unidad. Requiere tener la valentía de hacer diferencia entre «dogma» y «doctrina», para así deshacernos de los dogmas que nos dividen y abrazar las doctrinas que nos unen.

Una verdadera comunidad de fe es aquella que ha abrazado un mismo nombre familiar, el de Dios(Efesios 3. 14-15), que insiste en buscar el bienestar del otro y no el particular, que «llora con los que lloran» y se alegran de las bendiciones del prójimo. Una comunidad «da», no quita ni arrebata, se entrega como Cristo lo hizo(Filipenses 2.5-8). Comunidad es «común unidad», es el amor de Dios que NOS pertenece y nos hace iguales, nos hace «UNO».

«Que ellos sean uno, como Tú y Yo somos uno», Cristo.∞

Vence con el bien…

Por: Aridait Candanoza.-

En las novelas y películas, el personaje central siempre es presentado de tal forma que lo veamos como «el bueno» y como «un héroe». La trama es llevada de una manera astuta para que todo lo que haga o diga se justifique —Él puede mentir, emborracharse, adulterar, pelearse, odiar, tener preferencia sexual distinta, etcétera—.

No importa lo que haga. Si se pelea, la idea que nos transmite no es violencia, sino de justicia, ya que él sólo se defen-dió. Si fornica, se le ve tan romántico y tan lleno de amor, que inspira a los que lo ven a que sean como él. Si mata, no se le ve como asesino, sino como el que acabó con una «lacra».

En esencia, el mensaje de los superhéroes de las novelas y de las películas es que los «buenos» tienen permiso de hacer lo que quieran porque dan a entender que como lo que hacen es para «bien», debemos dispensarlos y apoyarlos.

¡Y claro está! todos los que se identifican y son inspirados por esos personajes, quedan con la idea de que ellos pueden hacer lo mismo. Sin embargo, esa forma de pensamiento es una vil mentira, ya que querer disipar las tinieblas con más tinieblas, es como querer apagar un incendio echándole gasolina.

Pablo nos dice, «No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal»(Romanos 12:21). ¿Ya tomó nota? La única arma que puede vencer al mal es el bien. Pero «el bien», desde la perspectiva divina, no está necesariamente en consonancia con lo que el mundo enseña acerca de lo «bueno».

El bien —de acuerdo al Cielo— sólo es bueno si tiene el sello de la justicia de Dios. ¿Entendemos eso? Por ejemplo, sabía usted que una de las principales características que debe distinguir a un pastor es la reconciliación? Si el pastor es lastimado y permite que el resentimiento se anide en él y deja de hablar a quienes le ofenden, su unción de reconciliación se apaga. En esos casos, el sabio consejo de Pablo es: «…si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber…»(Romanos 12:20).

El perdón, y dejar la justicia en las manos de Dios, siempre será el mejor camino.

El odio se vence con el amor genuino, la mentira con la verdad, lo tacaño se derrota cuando tomamos la decisión de dar, la blanda res-puesta quita la ira, y la hipocresía es vencida con la honestidad. En fin, el mal  únicamente se puede vencer con el bien.

¿Estamos dispuestos a tomar la decisión de hacer siempre el bien?∞

Dicotomía Vs Monocotomía y Tricotomía

Por: RGO.-

Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.  Génesis 2:7

Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.  Génesis 3:19

Y el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio. Eclesiastés 12:7

Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.  Mateo 10:28

Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?   Mateo 16:26

COMPARADOS CON:

Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. 1 Tesalonicenses 5:23

Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.  Hebreos 4:12

Estos tres términos o conceptos teológicos en aparente contradicción significan, según el diccionario académico:

•Monocotomía: un todo o solo uno. 

•Dicotomía: división en dos partes.

•Tricotomía: tres partes.

William McDonald dice: «Dios formó el cuerpo del hombre del polvo de la tierra; pero solo fue ser viviente cuando Dios le impartió su aliento». A lo que agrega Matthew Henry: «El hombre consta de cuerpo y alma, de un cuerpo formado de la tierra y de un alma racional e inmortal que procede de un aliento celestial, elementos que se separan en la muerte física y cada uno se va al lugar de donde vino». El espíritu o alma, entonces, no muere con el cuerpo, sino que puede subsistir en un estado de separación del cuerpo; y por ello Eclesiastés 12:7 habla de la disolución del cuerpo y del espíritu como las dos partes del ser humano, el cual no puede vivir mientras el cuerpo y el espíritu están separados porque la vida se ha ido del cuerpo al morir éste. Pero en aquel gran día el espíritu se reunirá con el cuerpo y el ser entero irá al cielo o al infierno.

Acerca de Dios, el unitarianismo niega la divinidad de Jesucristo el Hijo de Dios y la existencia del Espíritu Santo como la tercera persona de la Divina Trinidad. Y tocante al hombre, los Testigos de Jehová aseguran que no tenemos alma, sino que somos alma.

Ahora bien, ¿cómo dejar completamente claro que el hombre es una dualidad o binomio? Es que no me refiero a la idea absurda platónica y gnóstica entre alma buena y cuerpo malo o que lo material, lo físico y lo humano, son inherentemente malos en contraste al soplo divino. La realidad consiste en entender por «soplo de vida» lo que dice Juan 20:22 «y habiendo dicho esto, sopló, y dijo: “Recibid el Espíritu Santo”». Por «alma viviente», el ser completo con sus varias facultades. El hombre fue el único ser creado que llegó a ser alma viviente.

1Tesalonicenses 5:23 y Hebreos 4:12 son los únicos pasajes que hablan del hombre como si fuera un ser tripartita. Ernesto Trenchard interpreta el primero de la siguiente manera: «Por medio del cuerpo el hombre hace contacto con su medio ambiente material; por su alma, asiento principal de su personalidad que lo hace consciente de sí mismo y de los demás seres humanos; y por medio de su espíritu es capacitado para tener comunión con Dios».

El Nuevo Comentario Bíblico publicado por CBC refiere: «no es seguro que espíritu alma y cuerpo deban ser interpretados como enseñanza de una doctrina tripartita formal de la naturaleza humana, con el espíritu como el aspecto de la conciencia de Dios y el alma como el aspecto de la conciencia de uno mismo o interioridad, porque siguiendo esa misma línea de pensamiento podría deducirse una doctrina cuatripartita partiendo de Marcos 12:30».

Lo que Pablo pone de relieve en 1Tesalonicenses 5:23 es el ser entero del hombre, por lo que no da pie a una composición tripartita del ser humano, pues se compone de un cuerpo orgánico y de un soplo o espíritu que, juntos, constituyen el alma viviente o persona humana(1Corintios15:45). En Hebreos 10:12, el autor no tiene por objeto describir las partes de que se compone el ser humano, sino sólo la más honda penetración en los pensamientos mismos y en las intenciones del corazón. De manera que la verdadera naturaleza del hombre es bipartita: cuerpo y espíritu o alma, una dualidad, intercambiables, idénticos; no como elementos distintos y separados.∞