Amistad y enemistad con el Señor de los cielos

Por: RGO.-

En la Homilética, como ciencia y arte de la predicación, se argumenta que el título de un tema debe ser claro al simplemente anunciarse y por lo tanto no necesita ni la más leve explicación. Pero en este caso la exige pues se trata de Dios, el Creador del universo —de ninguna manera del usurpador narcotraficante que atrevidamente se lo adjudicó para desviar la atención de los gobiernos de los países en que operó y evadir la justicia al quebrantar sus leyes respectivas—.

Hecha tal diferencia procedo con lo siguiente, alusivo a las referencias bíblicas sobre la amistad que el ser humano temeroso de Dios, Abraham, le brinda(2Crónicas 21:7; Isaías 41:8; Santiago 2:23), y de la enemistad en su contra según Santiago 4:4 donde Moisés dice a Dios «tu amigo»; en Isaías, Dios lo llama «mi amigo»; y Santiago agrega «fue llamado amigo de Dios»; mientras que Santiago 4:4 habla de «enemistad».

¡Suprema relación! ¿no te parece? Es que el cristiano, tú y yo,  gozamos en materia de amistad de doble paz: de la paz con Dios(Romanos 5:1) y de la paz de Dios(Filipenses 4:7), porque a paz nos llamó(1Corintios 7:15), y la hemos de seguir con todos(Hebreos 12:14).

Así, Abraham se convierte en nuestro émulo y como él debemos corresponderle a Dios brindándole nuestra amistad sincera y permanente(1Juan 4:19), recordando que Jesús dijo: -«ustedes son mis amigos si hacen lo que Yo les mando»(Juan 15:14), evitando adulterar en su contra, mundanal o idolátricamente —Santiago 4:4 «¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios».  Es que la expresión «amigo del mundo» connota pecado, y menester es reconciliarse con Dios de inmediato.(2Corintios 5:17-20)

Él no es primero en ser adorado, sino el único y en su celo bien fundado nos lo reclama conforme a derecho que le asiste.  Adorarle así es establecer una amistad solidaria y perenne con Él, el «único y sabio Dios nuestro Salvador, a quien sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén» (Judas 25). ¡Brindémosle con júbilo nuestra amistad sincera!

Anhelemos esta distinción que Dios le hizo a Abraham y de tal manera nos identifique el mundo en derredor en nuestro diario vivir.

Ahora bien, si en realidad podemos ostentar el título de «Amigos de Dios», según Proverbios 17:17 hemos de amarle en todo tiempo y demostrárselo(18:24), cual su hijo Jesucristo, quien nos amó hasta el fin al grado de poner su vida por nosotros (Juan 15:13),  y esto nos liga con Él, respecto a lo que afirma Arturo Graf: «El que tiene un amigo verdadero puede decir que posee dos almas» o lo que es lo mismo, la de uno y el Espíritu de Dios.(Juan 14:16, 17ª)

El mes «génesis» del nuevo año

Por: RGO.-

Comienza el nuevo año 2015 y con él se van a repetir las promesas de Dios para con su pueblo, pues así lo dice 2Corintios 1:20: «Todas las promesas de Dios son en él sí, y en él amén, por medio de nosotros, para su gloria». Y hay un canto que muestra que sus hijos por derecho de redención nos lo podemos apropiar:

Las promesas del Señor mías son,
Las promesas del Señor mías son,
En la Biblia yo las leo y sé,
Las promesas del señor mías son.

También un himno que en una de sus estrofas refiere:

Todas las promesas del señor Jesús,
Son apoyo poderoso de mi fe.
Mientras viva aquí rodeado de su luz
Siempre en ellas confiaré.

Por otra parte, se afirma concretamente que son 8,010 y que probablemente pasan de 30,000 promesas en la Biblia.

Siendo así, aferrémonos a todas sin dilación, ya que en calidad de bendiciones o misericordias son nuevas cada mañana.(Lamentaciones 3:23)

Pero, ¿Qué de tus promesas y las mías hechas a Él? ¿Acaso le hemos renovado nuestros votos o nos excusamos dicien-do: «prometer no empobrece»? Miremos lo que menciona Eclesiastés 5:4,5 «cuando a Dios haces promesa, no tardes en cumplirla; porque Él no se complace en los insensatos. Cumple lo que prometes. Mejor es que no prometas, y no que prometas y no cumplas». Es que según el pasaje completo(Eclesiastés 5:1-7) no cumplir con lo prometido a Dios es irreverencia, necedad o insensatez, pecado, mentira, pretexto, provocación, fantasía, vanidad; cuando debe ser temer a Dios y guardar sus mandamientos como principio de sabiduría y el todo del hombre.(Eclesiastés 12:13)

Por tanto, si desde el principio de este nuevo año le hemos prometido serle fiel al Señor en nuestros diezmos y ofrendas, en evangelizar, en los puestos en la iglesia, en santidad creciente, en orar y leer la Biblia, en el llamado a servirle de por vida, etc.,  respondámosle, pues, cual deudores impagables e hijos agradecidos al máximo porque «nos ha dado preciosas y grandísimas promesas»(2 Pedro 1:4) y «Fiel es el que prometió».(Hebreos 10:23) Por lo demás, «si fuéremos infieles, el permanece fiel; Él no puede negarse a sí mismo».(2 Timoteo 2:13)

Próspero año nuevo a todos.∞

La infinitud de Dios

Por: RGO.-

«Grande es el Señor nuestro, y de mucho poder;
Y su entendimiento es infinito.» Salmos 147:5

 «…seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura,» Efesios 3:18

Miente quien afirma y declara que le está a Dios infinitamente agradecido por algún favor recibido. El hombre es un ser limitado y en su finitud corresponde a «sus misericordias que son nuevas cada mañana».

La infinitud de Dios tiene que ver con lo ilimitado, interminable, incalculable o innumerable, volumen, tamaño, medida, magnitud, capacidad. Es algo omniabarcante, incluyente, abrazador, sin fin. Por ejemplo, Génesis 1:1 dice: «Dios en el principio creó los cielos y la tierra», texto que aparte de referir la grandeza y creatividad divinas, se refiere al universo entero, a la magnitud de sus obras.

Nuestros dos pasajes básicos, arriba citados, hablan de su sabiduría y amor, esto es, de la capacidad inmensurable de Dios y de las cuatro dimensiones de su amor.

Por entendimiento infinito se refiere a Dios como único y sabio (Judas 24 y 25). Por amor de Cristo, la infinitud de Dios se expresa claramente en forma sinecdoquial o designando el todo por alguna de sus partes, en este caso, el amor, una de las tres virtudes teologales de 1 Corintios 13:13 y de la expresión  «de tal manera» de Juan 3:16. Es que el amor de Dios envuelve, cubre o cobija el mundo en plenitud (Salmos 24:1).

Tiempo y espacio se vinculan con la infinitud, aunque  Dios por su infinitud no está sujeto ni a tiempo ni a espacio porque Él es eterno.

Resulta entonces que son cuatro las dimensiones del amor, según Efesios 3:18, sobre la infinitud de Dios, a saber:

  • Anchura o amplitud de la gracia salvadora sin excepción  alguna (Hechos 10:34,35).
  • Longitud o extensión de eternidad por la eternidad hasta la eternidad, algo para siempre ya que en el cielo nuestra relación será de amor fraterno de unos para con otros y de todos para con  Dios, y algo sin límite, distante (Salmo 103:12 e Isaías 55:7, tocante al amplio perdón de nuestros pecados). La palabra «lontananza» significa los puntos de una pintura más alejados del plano principal; en tanto que «en lontananza» quiere decir «a lo lejos»,  lo que viene a colación con el coro de un viejo himno que dice:  Allá en lontananza, al fin de la labor, veremos la grandeza de nuestro Salvador.
  • Profundidad o, acerca de la muerte de Cristo, como lo máximo y sin medida (Filipenses 2:8 y 1 Juan 1:7).
  • Altura o cielo (Isaías 66:1ª), el lugar paradisiaco y estado o condición maravilloso que el infinito Dios nos tiene preparado para vivir y reinar eternamente felices con Él.

En definitiva, la infinitud de Dios es una declaración exquisita y hermosísima de su eternidad, omipotencia, creatividad y omnisciencia, tal como un servidor la ve y cree; aunque sin pretender atreverme a bautizarlas en calidad de equivalencias doctrinales, sino más bien a conectar lo que es evidente.

Dios en su omnisciencia y omnipotencia sabe contar las estrellas (lo que el hombre no, Génesis 15:5) y puede medir la distancia entre unas y otras. Aun nuestros cabellos están todos contados, tal lo constata Lucas 12:7ª.

¡Bendito y alabado sea el Señor!∞

El predestino y destino del hombre

Por: RGO.-

El Predestino es de origen divino y el Destino es de carácter humano.

Por Predestino hemos de entender el plan redentor eterno de Dios para el hombre, pues lo que Él desea desde siempre es que éste se arrepienta sinceramente de sus pecados y crea en su hijo Jesucristo como su único, personal, suficiente, bastante y sobrante Salvador (Ezequiel 33:11a; 2 Pedro 3:9). Y por Destino, la decisión voluntaria del hombre de aceptar o rechazar dicho predestino.

Dios, al hacer al hombre, lo constituyó un ser completamente libre en sus actitudes y acciones, lo que significa que no lo puede obligar en nada ni por nada ni para nada. Por ello se aplica aquí muy bien el dicho campesino, «se puede llevar el caballo al agua, per no obligarlo a beber».

Por tanto, habiendo Dios creado el cielo para el hombre y el infierno para el diablo y sus demonios (Mateo 25:34, 41), dependerá dónde determine ir el hombre. Esto lo ilustra perfectamente el principio mexicano de la política exterior: «no intervención y libre determinación de los pueblos».

Así que el pasaje y el principio claramente responsabilizan al hombre de sus hechos y descartan la absurda idea de que Dios es es quien salva a algunos y condena a otros, amparándose fuera de contexto en la expresión bíblica de Romanos 9:13, «A Jacob amé y a Esaú aborrecí».

Es evidente, entonces, que el hombre es labrador de su propio destino eterno, no obstante el predestino divino salvífico.

Con sobrada razón, pues, el pensamiento teológico «la salvación es universal en su ofrecimiento y personal en su aceptación», lo que anula el necio y rancio universalismo que pregona que Dios ha de salvar y condenar a los que Él quiere sin necesidad de que se les hable de Cristo o aunque se les hable.∞

El Dios en quien creemos

Por: RGO.-

Estoy completamente de acuerdo con el Hno. Frankey Bryan al decir: «En estos días de confusión religiosa y de doctrinas distorsionadas, es necesaria una enseñanza clara de la articulación de nuestra fe basada en la Biblia.»

Corresponde entonces hablar en primer lugar del único y verdadero Dios en quien creemos los cristianos.

No sólo es único y verdadero, sino unitrinitario también, pues como Padre nos ha dado el ser, cual Hijo nos ha redimido y como Espíritu Santo nos consuela; lo que significa que no es unitario, ni tripartita, ni trimulti, ni triada.

Sus atributos o características son naturales y morales, de lo que quiero referir tres de ellos:

  • Su Omnipotencia. Esto es, que todo lo puede. Pero Él, que todo lo puede, se autolimitó al crear al hombre un ser libre al que no puede obligar.
  • Su Omnipresencia, o capacidad de estar en todo lugar al mismo tiempo. En este sentido ni el tiempo ni el espacio lo limitan. Sin embargo, no está en el Infierno, si entendemos el Infierno como el lugar donde la presencia de Dios brilla por su ausencia.
  • Su Omnisciencia, mediante la cual todo lo sabe y conoce. El Salmo 139:1-16 habla de estos 3 atributos.

Así que nuestra fe es monoteísta, de ninguna manera politeísta. Monoteísta respecto a «uno» en vez de «un». Mas no tres dioses, sino tres personas o unitrino: el Padre es Dios, el Hijo es Dios y el Espíritu Santo es Dios; el mismo Dios en su triple función de crear, salvar y guiar. El mismo Dios en esencia, substancia y consubstancia. Alguien sin distinción de naturaleza.

«Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo.»∞  1 Corintios 12:4-6

Algo sobre Religiones, Denominaciones, Sectas y Grupos

Por: RGO.-

Hablar de religiones es hablar de los movimientos mayores en el mundo, divididas en dos grupos: muertas y vivas.

Muertas por absorción y conquista, como las de los Aztecas y Mayas en Mexico; y vivas porque siguen vigentes, cuyos nombres son Zoroastrismo, Hinduismo, Budismo, Confucionismo, Laotzismo, Shintoismo, Judaísmo, Cristianismo e Islamismo.

Cada una de estas religiones antes mencionadas tienen sus propias ramas o denominaciones.

En particular el Cristianismo, que se divide cronológicamente en 4 denominaciones:

  • Catolicismo  (450 D.C)
  • Bautistas (1608 D.C.) 
  • Protestantes  (Siglo XVII) 
  • Evangélicos  (Siglo XIX)

El Catolicismo, como algo histórico que surgió primero; los Bautistas, cuyo origen es doctrinal bíblico; el Protestantismo, de índole reformista; y los Evangélicos, cual gran familia pentecostés.

Las sectas se clasifican en tradicionales y modernas. Las tradicionales son: Adventistas, Testigos de Jehová, Espiritistas,  Espiritualistas, Mormones e Iglesia de Cristo. Todas ellas caracterizadas por torcer y enmuletar la Biblia.

Entre las modernas se encuentran: la Luz del Mundo y El Buen Pastor, que recién se dividieron con sede en Guadalajara y Toluca, Mexico, respectivamente.

Los grupos son la última modalidad y han surgido de forma sincretista, mezclando de todas partes y de todas las religiones sus doctrinas y prácticas. Responden al nombre de Amistad Cristiana, Comunidad Cristiana, Vino Nuevo, Castillo del Rey, Unidad Familiar, etc. El segundo, ‘made in’ Saltillo, Coah., Mexico, adoptó y adaptó la literatura y creencias
bautistas por parte de su fundador Isidro Galindo, ex-líder juvenil de la Primera Iglesia de ese lugar…

 

Algo más sobre las grandes religiones

Hemos dicho, entre otras cosas, que el  hombre es por naturaleza un ser religioso. Al grado tal que, si no tiene algo que adorar, lo inventa y venera. Se ha vuelto legendario, fabuloso, mitológico y politeísta, aunque otras han quedado como muertas: la Egipcia, la Griega, la Azteca y la Maya-Quiche mexicanas.

También hemos enlistado las grandes religiones orientales: Hinduismo, Budismo, Taoísmo, Confucianismo, Sintoísmo, Zoroastrismo, Judaísmo, Cristianismo e Islamismo.

Acerca del Cristianismo hemos afirmado ser “la religión de las religiones por su pesebre vacío, su cruz vacía y su tumba vacía”.

Ahora agregamos que al compararla con el Confucianismo, por la vía de sus reglas respectivas, son abismalmente diferentes y superior por el valor metálico de la una con relación a la otra. Por ejemplo, la Regla de Oro de Jesucristo: “Traten a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes” (Lucas 6:31), frente a la regla de plata de Confucio: “Según te traten los demás, así tratalos tú a ellos.”

Pero ante todo, la ilustración del hombre que cayó en un pozo reducido del cual le era imposible salir de él por su propio esfuerzo. De pronto, vio pasar por un lado, uno a uno, a cada fundador de las grandes religiones que algo le sugerían hiciera para resolver su situación. Al último se detuvo Cristo, quien sin decirle palabra alguna, lo miro a los ojos, le extendió  la mano y lo sacó del pozo, diciendo dicho hombre: -“desde entonces lo sigo”.

Jesús, en efecto, predicó con el ejemplo.

Refiero, una de las rivalidades del Islamismo hacia el Cristianismo, respecto al tiempo que divide a la humanidad en general:

A.C. y D.C.= Antes de Cristo y Después de Cristo, con

A.H.= Año Hegira o 604 del nacimiento de su fundador Mahoma. Por supuesto que esto no es aceptable mundialmente.∞

 

¿Qué con respecto al denominacionalismo?

Debemos entender por denominacionalismo las cuatro divisiones del Cristianismo: Catolicismo, Bautistas, Protestantismo y  Evangélicos.

El Catolicismo es considerado una denominación histórica del Cristianismo solamente, y se define como “una mezcla de Judaísmo y paganismo con un ligero brochazo de cristianismo”; mientras que las otras tres son de carácter doctrinal bíblico, ya que basan sus enseñanzas y prácticas lo más posible en la Palabra de Dios.

Ninguna viene —ni debe pretenderlo— directamente de Cristo, mucho menos el Catolicismo, porque entre sus varios errores que lo caracterizan, y a manera de ejemplo, el culto de adoración que practican es tripartita: ‘Latría’ o culto a Dios,  ‘Dulía’ o culto a los santos y ángeles, e ‘Hiperdulía’ o culto a María; cuando lo que la Biblia enseña claramente es que Dios no es el primero en ser adorado, sino el único (Mateo 4:10. Hechos 10:25, 26. Apocalipsis 19:10 y 22:8).

Dice Samuel Vila: “Lo único y esencial para identificar, no es su historia sino su doctrina, y de qué modo fomenta entre sus fieles la relación directa de los individuos con Jesucristo”.

Por lo que respecta al denominacionalismo en sí, está fundamentado en las Sagradas Escrituras, y por lo tanto es bueno y útil para la difusión del Evangelio, y de tal forma evitar retardar la segunda venida de Cristo (Marcos 9:38-40; Filipenses 1:15-18a; Juan 10:16).

Nuestro Señor y Salvador Jesucristo viene pronto (Apocalip-sis 22:12,20) y todos los cristianos verdaderos hemos de apurarnos a evangelizar al mundo entero (Mateo 24:14).

Debido a esto es que nos hemos ramificado. Anteriores a la Reforma surgieron cristianos Montañistas, Novacianos, Paulicianos, Valdenses, Lollardos y Moravos. Después surgieron los Anabautistas, Bautistas, Luteranos, Metodistas, Presbiterianos, Mennonitas, Nazarenos y Pentecosteses. No así los sectarios y grupos que de la noche a la mañana se multiplican como hongos.

A Dios sea la gloria. Y en espera de su Hijo Jesucristo, permanezcamos fieles en el cumplimiento de nuestro deber (Mateo 24:46).∞

 

Algo sobre el sectarismo

Comencemos por significar el término secta como un movimiento religioso disidente y hereje que se ha apartado de la verdad bíblica, tanto en sus creencias como en sus prácticas.

Dice el Dr. Otto Arango R.: “Una secta, entonces, se compone de los seguidores de alguna nueva idea, o de un líder, separándose de otros grupos, habiendo causado divisiones para hacerlo”.

Las sectas se clasifican en dos: tradicionales y modernas.  Las tradicionales son: Testigos de Jehová, Adventistas del Séptimo Día, Espiritistas u Ocultismo, Mormones, Rosacruces, Teosofismo e Iglesia de Cristo.

Las modernas responden al nombre de Luz del Mundo, Buen Pastor, Nueva Era, Unitarios, Ciencia Cristiana, Los Niños de Dios y Los Moonies o Iglesia de la Unificación.

De estas dos listas consideraremos por falta de espacio, sólo en lo doctrinal, a los Adventistas del Séptimo Día ó Sabáticos, y Luz del Mundo.

Las falsas predicciones de Guillermo Miller acerca de la fecha de la segunda venida de Cristo dieron origen a los Testigos de Jehová —con Carlos T. Russell—, y a los Adventistas —principalmente con Elena G. White—.

Estos últimos creen en la inspiración total de la Biblia, pero su interpretación tiene que examinarse según los escritos de su fundadora. Pero 2 Pedro 1:21 dice lo contrario.

Que la expiación no fue consumada en la cruz. Pero Colosenses 2:13 y 14 dice lo contrario.

Que la salvación depende de las obras del hombre, si son buenas o malas. Pero Efesios 2:8-10 dice lo contrario.

Que el alma duerme hasta la resurrección en el juicio final. Pero Eclesiastés 12:7 dice lo contrario.

Que todos los incrédulos serán aniquilados en vez de atormentados por la eternidad. Pero Apocalipsis 14:10 y 11 dice lo contrario.

Que el día de reposo que se debe guardar es el sábado, y no el domingo. Pero Hechos 20:6 y 7 dice lo contrario.

La Luz del Mundo, secta mexicana, enseña que el bautismo debe ser sólo en el nombre de Jesús —según Hechos 2:38— y de paso, por su  forma unitaria, niegan la Trinidad. Pero Mateo 3:16 y 17, y 28:19, corrigen ambas ideas equivocadas.

Otras dos sectas unitarias son los Testigos que simbolizan o bautizan en el nombre de Jehová, y los Mita, que lo hacen mencionando al Espíritu Santo.

Dos ramas del Pentecostalismo también lo hacen en el nombre de Jesús: la Iglesia Pentecostal Unida y la Iglesia Apostólica de Fe en Cristo Jesús.∞

 

¿Y los grupos religiosos?

Habrás de recordar, apreciable lector de esta columna, que ya he escrito y tú leído sobre religiones como el Cristianismo, denominaciones como los Bautistas y sectas como los Testigos de Jehová. Sólo he referido los movimientos grupales, de los cuales ahora quiero introducir, enlistar y considerar uno de ellos: la Nueva Era.

Pero antes debo contestar a una pregunta inquietante que se hacen muchos, y tal vez tú: ¿por qué existen tantas religiones en el mundo? Tiene que ver con los esfuerzos del hombre en general al tratar de alcanzar a Dios por sus propios medios —Budismo, Mormonismo, Evangelio de la Prosperidad—, lo que prueba que el sentimiento religioso es innato en el ser humano.

Así lo confirma Horacio Shipp en su libro «Creencias que han movido al mundo»: «un siglo tras otro, y en todas las tierras del mundo, continúa la busca de Dios».

Enlistaré, pues, algunos grupos que se caracterizan por:

  • Creer en el líder fundador que Dios lo ha llamado a lograr lo que otros no han logrado.
  • Sentirse su seguidor atraído fuertemente.
  • Experimentar un entusiasmo desmedido.
  • Sujetarse incondicionalmente al líder y aceptar sin cuestionamientos las revelaciones e interpretaciones del líder.
  • Vestirse uniformemente y de esta manera renunciar a su individualidad.
  • Rechazar a todo líder extraño y satanizarlo.

Tales grupos son:

  • El Evangelio de la Prosperidad
  • Amistad Cristiana
  • Comunidad Cristiana
  • Vino Nuevo
  • Castillo del Rey
  • Piedra Angular

LA NUEVA ERA, movimiento filosófico-religioso, se describe como una red no muy organizada de individuos que se autoconsideran personas de conciencia superlativa —por sus valores y visión comunes—, al tiempo que rechazan los valores bíblicos y judeo-cristianos, optando por las filosofías y religiones orientales.

Dan Vander Lugt y Kur De Haan, en su librito «¿Cuál es el
encanto del movimiento de la Nueva Era?», afirman que «…se esfuerzan por dominar la cultura y reemplazar la religión tradicional y el secularismo con el fin de llenar el vacío espiritual de la humanidad y su necesidad de esperanza, porque para ellos la religión es un mito y el secularismo carece de propósito».

Su experiencia mística o psíquica la usan para decidir y convertirla en meta de la vida.

Buscan respuestas en el ocultismo, la hechicería, la astrología. Pero la Biblia dice lo contrario en Deuteronomio 18: 9-13.

Creen en un Dios/Fuerza impersonal que es una sola cosa con el universo (panteísmo). Niegan la realidad del pecado, la maldad y el juicio. Creen  que la salvación ocurre cuando uno se hace
consciente de su deidad y que es uno con el Dios/Fuerza.

Conocen y ceden el control de sus vidas a espíritus guías y a seres extraterrestres.

Esperan satisfacción en esta vida y en vidas futuras a través de la reencarnación, pero en realidad llegan a ser víctimas de un engaño satánico.∞

 

Testigos de no sé quién, ni de qué

Por: RGO.-

Aunque presumiblemente se identifican en la actualidad con un nombre sacado de Isaías 43:12 “…Vosotros, pues, sois mis testigos, dice Jehová, que yo soy Dios”; son conocidos como “Ruselistas”, en honor a su líder fundador sectario Carlos Taze Russell.

De manera que, lejos están de ser testigos de Jehová, porque niegan o rechazan enseñanzas claves de su Palabra, la Biblia, tales como:

-La Trinidad, al creer que son personas físicas y, por ende, diferentes; en vez de pensar en su carácter o naturaleza espiritual: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo (véase 1a Juan 5:7  y Juan 1:1, 2, 14).

Así que echan por tierra la deidad de Cristo, argumentando que era ángel y, debido a eso, una criatura de Dios (véase Colosenses 1:15) y haciendo caso omiso de los versículos siguientes (16-20).

Por otra parte, alegan que el Espíritu Santo es la fuerza activa de Dios, conforme a su Biblia adulterada en Génesis 1:2. Esa necedad y blasfemia cae por su propio peso bajo Hechos 13:2 (“Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado”).

-El Cielo, lugar sólo para unos cuantos, los 144,000 y la tierra para el resto que se va a quedar acá.

Según dice 2a Pedro 3:10, 13 “… la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas… pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia”.

-El infierno, debido a que dos de sus sinónimos, Seol y Hades, son usados, a veces, como equivalente a sepulcro o sepultura. Sin embargo, en Mateo 16:18 se afirma lo opuesto: “… y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades (o infierno) no prevalecerán contra ella”. (véase también Salmo 9:17).

Para terminar, les cuento lo que me dijo en cierta ocasión uno de estos del salón del reino: “saborear el vino es pecado, más no tomárselo de un jalón; amén de asegurarme que en el 2038 será el fin del mundo”.

Si tal persona aún vive y no le ha amanecido, ignora, o se hace de la vista gorda, lo que dice 1a Corintios 6:10 “… ni los borrachos… heredarán el reino de Dios”. Tampoco ha de saber el contenido de Mateo 24:36 “Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre”.

Entre tanto, ¿qué de nosotros los cristianos frente a esta rama de confusión doctrinal? Permanezcamos fieles y apegados siempre a la bendita enseñanza de las sagradas escrituras.

Amén y hasta pronto.∞

Celebración de la ‘Semana Santa’

Por: RGO.-

EN MATERIA DE ADORACIÓN Y PREDICACIÓN hay dos planes que son usados a discreción por los cristianos, según su enfoque: el plan antiguo o litúrgico y el plan libre. El primero difiere en sus elementos del segundo, por ser éste demasiado formal y detallado. Vea el siguiente calendario anual:

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Pero al transcurrir el tiempo muchas iglesias reaccionaron por el abuso idolátrico, al darle a cada día del año el nombre de un santo. Hoy en día sólo observan la pascua y la navidad; y rara vez incorporan otros elementos como la cuaresma, que abarca, al final, la semana santa o semana de la pasion, caracterizada por las conme-moraciones diarias anteriores a la resurrección de Cristo. A saber:

Domingo de ramos, la entrada triunfal de Cristo a Jerusalén
Lunes, la purificación del templo
Martes, las controversias de Jesús con sus enemigos
Miércoles, sus discursos en el aposento alto
Jueves, la cena del Señor
Viernes, la crucifixión
Sábado, Jesús en la tumba

Por mera costumbre o tradición. La Biblia sólo ordena practicar dos actos festivos simbólicos: el Bautismo (Mateo 3:13-17) y la Cena del Señor (Mateo 26:26-30 y 1 Corintios 11:23-29).

Por mera asociación con la llamada Semana de la Pasión, que va del ‘Domingo de Ramos’ (la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén) al ‘Domingo de Resurrección’.

Ciertamente Jesucristo fue victoriado, traicionado, abandonado, juzgado, condenado, torturado, crucificado y vuelto a vivir; pero nada de eso en conjunto, ni en parte, se nos manda conmemorarlo, aunque si predicarlo y enseñarlo.

Por mera religiosidad y economía, como una fiesta más de tantas sin fundamento escriturario.

De esta manera la gente se prepara mediante oración, ayuno y reflexión para el domingo de resurrección y demás eventos procedentes; aunque todo depende de cual sea su plan de adoración, litúrgico o libre.∞

Identidad Cristiana

Por: RGO.-

Nosotros, los verdaderos cristianos, sabemos de antemano quienes somos.  Se nos distingue como los discípulos o seguidores de Cristo, “los del camino” (Hechos 9:2), “alborotadores” (16:20) y propiamente “cristianos” (11:26).

Por tanto, la religión que nos identifica se llama Cristianismo porque fue fundada por CRISTO. Esta se distingue de las demás por ser reconocida como “la religión de las religiones” y por ser la religión “del pesebre vacío, la cruz vacía y del sepulcro vacío”. *

Ninguna otra religión, sea Zoroastrismo, Hinduismo, Budismo, Confusionismo, Laozismo, Shintoismo, Judaismo, Islamismo, etcétera, rivaliza con ella.

Las ramas del cristianismo se llaman denominaciones; no así lo sectario ni lo grupal.

Por ejemplo, a los Bautistas como denominación cristiana, además de ser llamados con este sobrenombre, se dice que son la élite de las denominaciones cristianas, por ser gente apegada a la Biblia en cuanto a la doctrina y práctica. Y alguien lo corroboró posteriormente al expresar su deseo triple: “Me gustaría tener pies de “Testigo de Jehová”, fervor “Pentecostés” y doctrina “Bautista”. Los Bautistas son “el pueblo del Libro.”

Así que, al conocer nuestra identidad cristiana, podremos identificar los principios y doctina que nos rigen, siempre apegados a la Biblia, que es nuestro manual de Fe y práctica.∞

* “Pesebre Vacío”, porque Jesucristo dejó de ser niño para convertirse en hombre y llevar a cabo el plan divino. “Cruz Vacía”, porque Jesús ya no pende de ella y no hay razón de celebrar (la cruz) y pensar que tiene un poder milagroso como para portarla o lucirla, sin olvidar que la cruz es un símbolo de sacrificio que nos recuerda que Cristo murió por nuestros pecados y nos limpió de ellos (Si creemos en él como sujeto en vez de la cruz como objeto o cosa). El “Sepulcro Vacío” porque la tierra, como criatura de él, no pudo contenerlo, y nuestra Fe no descansa en un Cristo muerto como para adorarlo (el llamado “Santo Sudario”), sino en un Cristo viviente y victorioso sobre la muerte, y ascendido al Cielo, donde intercede y promete volver a este mundo para juzgar y llevar con él a los suyos y vivir toda una eternidad en su presencia.