Junio 2015

Por: Moisés Gómez.-

Este mes del padre quiero felicitar a todos los que nos embarcamos en esta preciosa etapa.

Vivir la paternidad ha sido uno de los mejores momentos en mi vida. Ahora puedo entender mucho de los sacrificios de mis padres y comprender aún más el amor de Dios para conmigo.

Una de las cosas que admiro de mi hijo a su edad —en este mes cumple dos años— es que le gusta ayudar. Regresábamos el otro día de surtir la despensa y mientras bajaba las cosas del auto-móvil, él se acomedió a cargar una caja. Como pudo la sujetó en sus pequeñas manos y se fue él solo hasta llegar a la alacena donde su mamá lo estaba esperando para ayudarle a guardarla. La puso en el suelo y corrió para cargar algo más y llevarlo a guardar.

Al verlo así tan animado haciendo eso, pude reflexionar acerca de cómo él, a su corta edad, ya se siente incluído en las tareas del hogar, y mejor aún, ya está desarrollando un espíritu de servicio incondicional.

Ese mismo espíritu es el que nos debe caracterizar a ti y a mí. Sirvamos a nuestro Dios con ese deseo ardiente e incondicional. Que no sirvamos por algún interés mezquino.

Ser papá es genial, pero ser un papá que sirve, es aún mejor.

Cierro mi editorial con el Pacto de los Embajadores del Rey donde pertenecí en mi adolescencia y que mi amigo Samuel Hidalgo me lo recordó hace un tiempo atrás:

«PROMETO:

•Vivir una vida digna del nombre de nuestra Orden.

•Guardar mis labios de mentira y de lenguaje obsceno.

•Conservar mi cuerpo limpio para poder ser más útil.

•Estudiar la vida de los nobles embajadores escritas en la

    palabra de Dios y en las historias misioneras.

•Dar todo lo que pueda para el sostenimiento de las misiones

    y, por medio de cada acto de servicio, contribuir al estableci-

    miento del reino de Dios en la tierra.

Prometo fidelidad a Jesucristo, pues mi deseo es vivir por Él y servirle siempre. Por lo mismo:

Viviré una vida pura,

Diré siempre la verdad,

Remediaré la injusticia,

Seguiré a Cristo el Rey.

Si no lo hago así: ¿para qué nací?»

Mayo 2015

Por: Moisés Gómez.-

Estaba viendo el otro día un divertido video (que lo sugiero en la sección de Música) acerca de una mamá que está buscando trabajo y que no «calificaba» en ninguno porque carecía de «experiencia» laboral por haberse dedicado al hogar.

Además de disfrutar esos tres minutos que dura el cortometraje, pude reflexionar acerca de lo afortunado que fui al tener a mi lado a mi madre hasta hoy y del trabajo tan árduo que fue manejar su hogar con cinco hijos y un esposo.

Y es que es increíble como ella podía tener tanta energía para preparar las comidas, asear la casa, ir de compras, atendernos a todos, lavar la ropa, preparar la clase para escuela dominical, asistir a la femenil (en la iglesia), planchar, tener sus devocionales, ayudarme con la tarea, ir a los cultos, etc., y aún así dibujar en su rostro una sonrisa sin importar cuán cansada estuviera.

Recuerdo que a media tarde se servía un vasito de Coca-Cola (en los frascos de vidrio donde venden el Mole Doña María), porque, según ella, esos vasos tenían la medida exacta de refresco que le ayudaba a recuperar sus fuerzas.

Hoy mi madre rebasa los 70 años y aún sigue siendo la mujer que hace todas las tareas del hogar y sigue tomando su vasito de Coca.

Agradezco mucho a Dios por la vida de mi mamá y quiero honrarla en este editorial de mayo —mes en que se celebra el día a las madres—.

Y es que mi mamá es única y no hay otra como ella —al igual que cada uno de ustedes piensa sobre su madre—

Mi madre lleva por nombre Ofelia; y ella, junto con mi padre, nos supieron educar y guiar por el buen camino. Hoy, mis cuatro hermanos y un servidor, somos lo que somos gracias a ellos.

En esta etapa de mi vida tengo otra mamá —pues mi suegra me ha recibido como hijo—, y puedo decir que Dios me ha bendecido con ella.

Y no quiero dejar pasar por alto a las «mamás» que me cobijaron a lo largo de mi vida. Desde aquí les agradezco enormidades por su amor incondicional a este «rebelde con causa».

Y dejé al último a mi amada esposa. No por restarle importancia, sino porque ahora ella comparte conmigo y Rafael, nuestro hijo, la hermosa bendición de ser llamada «Mamá». Gracias mi «Tonalli» por llevar las riendas de este hogar. Te amamos tu hijo y tu «morenazo».

Abril 2015

Por: Moisés Gómez.-

Estaba el otro día paseando a mi hijo en un carrito que acondicioné para poderlo jalar y en todo el tiempo que anduvimos caminando pude observar que el disfrutaba del paseo.

En ese instante me trasladé a mi niñez cuando acompañaba a mi padre en sus viajes mi-sioneros por la sierra de Guerrero y las invaluables tardes en las playas de la costa grande buscando «conchitas» —el pasatiempo de mi viejo—.

Ver a mi hijo señalando los perros, los carros y los aviones que volaban por los aires me hizo añorar mi infancia y recordar lo feliz que fui al lado de mi familia.

Y aunque no todo fue miel sobre hojuelas
—porque de vez en cuando me ganaba unas buenas nalgadas—, siempre pude ver el amor con que mis padres me criaron.

Y sé, que aún con mis ya 35 años de edad, sigo siendo el «manos mágicas» de mi mamá; el «te voy a enseñar el cielo» de mi papá; el «negro» de mi hermano mayor; el «don Mario» de la hermana Semeí; el «se le olvida» de mi abuelita Mariquita; el «me las van a pagar… “cobardas”» de mis hermanas; y otros tantos que ya mi memoria recuerda sólo de vez en cuándo.

Hoy revivo mis hazañas y glorias de la infancia viendo a mi hijo crecer. Hoy tengo una nueva oportunidad de disfrutar mi niñez, pero ahora de este lado de la orilla, siendo padre.

Disfruto mucho de mi hijo. Creo que así es Dios conmigo. ¡Me disfruta!

¡Qué difrutes de esta edición!

En Cristo.

Moisés Gómez

Marzo 2015

Por: Moisés Gómez.-

¿Has escuchado el término «Diocidencias»? Es una palabra compuesta entre Dios y coincidencia y es muy utilizada entre los cristianos para referirse a que en Dios las cosas no suceden por coincidencia, sino por su perfecta voluntad.

Y hago mención a este término porque estaba un día revisando mi agenda teléfonica y Dios puso en mi corazón marcarle al pastor Milton Jones. Resulta que este pastor afiliado a las iglesias del Nazareno se le quemó su casa en plena madrugada  mientras todos dormían. Gracias a Dios que no hubo pérdidas humanas. Hoy ya disfrutan de un nuevo hogar que el seguro cubrió.

Fue muy grato escuchar al pastor contarme la historia de cómo Dios le ha mostrado su amor a través de la ayuda de hermanos en Cristo, así como de las llamadas de apoyo que ha recibido en el momento exacto. ¡Bendita «Diocidencia»!

Te comparto otra. Me habló una hermana en Cristo —a quien llamaré Liz— que asiste a una iglesia en Apple Valley, pidiéndome el favor de que si alguien en Ciudad Acuña, Coahuila, México, podía ir a visitar a su tía [Sonia] que estaba muy enferma y que aún no tenía un encuentro con Jesús. Resulta que mi mamá vive en esa ciudad, así es que ella pudo hablar por teléfono para pedir permiso de visitar a la enfermita.

Sin embargo, lo intentos fueron fallidos porque el esposo de Sonia pidió que no se aceptaban visitas porque la mayor parte del día la señora se la pasaba sedada. Parecía que todo había terminado, pero no era así. En un último intento por buscar la manera de presentarle el plan de salvación, mi mamá volvió a marcar y le contestó una de las sirvientas de la casa, quien resultó ser cristiana y que ya tenía algunos años trabajando para esa familia. Así es que mi mamá le recordó la importancia que era presentarle el plan de salvación a la tía de Liz.

Finalmente, la salvación se encontraba dentro de la misma casa. A la señora Sonia tuvieron que
operarla de emergencia y, antes de morir, la hermana Liz me comentó que llegó un grupo de cristianos al hospital a orar por ella y a presentarle el plan de salvación a su tía, quien escuchó de manera conciente el mensaje de la cruz y muy seguramente aceptó a Cristo en su corazón.

¡Benditas Diocidencias!

Que disfrutes de esta edición.

En Cristo, Moisés Gómez

Febrero 2015

Por: Moisés Gómez.-

Estábamos el otro día mi esposa, mi hijo y un servidor sentados en la sala cuando de repente tocaron a la puerta. Era el cartero quien nos traía la correspondencia.

Del bonche de cartas, sobresalían dos sobres. Uno de los remitendetes decía «National Prayer Breakfast» y en el otro «Art Erickson».

Inmediatamente los abrí. El primero contenía una invitación para asistir al desayuno anual que hace el gobierno federal en Washington DC, con todos lo gastos pagados. El otro sobre tenía una carta con el puño y letra del fundador de Urban Ventures y una joya de libro titulado «Zoom».

No podía creer lo que mis ojos estaban viendo. Ambos regalos [El desayuno y el libro] venían de parte del mismísimo Art Erickson.

Me sentí muy honrado al recibir este paquete de parte de este hombre que ha sido una influencia positiva para la comunidad de Minneapolis desde su juventud y hasta hoy.

Tuve la oportunidad de conocer a Art hace dos años en el Desayuno de Oración del estado de Minnesota, el cual se viene celebrando por más de 50 años en las Ciudades Gemelas.

A partir de ese momento, y hasta hoy, ha habido una relación muy estrecha entre Sal y Luz y Urban Ventures, los cuales me han brindado la oportunidad de conocer todo lo que hacen en pro de la comunidad y ayudarles en difundirlo en esta pu-blicación mensual, y sobretodo, ser voluntario en uno de sus tantos programas —Siempre Padres—.

Le doy gracias a Dios por tan inmereceida distinción. Esto me anima a seguir adelante en este ministerio que inició ya hace dos años y que en esta edición se cumplen.

Muchas gracias a todos los que de una u otra forma han sido nuestro soporte, así como las incontables muestras de afecto que han tenido hacia mi persona y mi familia. Gracias también a todos los que han apoyado económicamente esta revista. Dios siga llenando sus graneros.

A mi buen amigo Daniel Hernández, por su amistad incondicional y su bondad al abrirme su casa cuando recién llegué a los Estados Unidos y porque siempre ha estado apoyando este proyecto desde el principio. ¡Gracias manito!

Sobretodo, quiero agradecerle públicamente a mi esposa por ser mi mayor soporte, mi paño de lágrimas, mi consejera y mi amiga. Sé que mucho de este ministerio es gracias a ella y a su amor por la comunidad hispanohablante. Dios te bendiga.

En Cristo, Moisés Gómez

Enero 2015

Por: Moisés Gómez.-

Nunca había experimentado tanto miedo como cuando mi hijo convulsionó a causa de la intensa fiebre que lo azotó por varios días.

Víctima de la ignorancia, sufrí al no saber qué hacer cuando sus ojos se pusieron en blanco, su rostró se tornó azul y su cuerpo comenzó a temblar.

Inmediatamente, el servicio de emergencias nos calmó y dijo qué hicieramos hasta que pasara la convulsión.

Aunque el suceso duró escazos 60 segundos, para mí parecían una eternidad.

¡Una eternidad! qué interesante que yo usara esta palabra para decir que sentí que pasó mucho tiempo. Gracias a Dios que mi hijo está bien, recuperado, sano nuevamente.

¿Te imaginas el dolor que sienten los que hemos perdido un ser querido? ¿La angustia que representa tener a un familiar postrado? ¿La desolación al ver morir a alguien por cualquier causa?

Dios nos dio a su único hijo —sin importar su dolor— para morir por nuestros pecados y darnos una ETERNIDAD con Él.

Como mi Padre celestial, yo sé que el se goza en mis alegrías y sufre en mis fracasos. Lo he vivido con mi hijo y ahora comprendo que Dios es igual —y aún mejor— en mi vida.

Mi pequeño me enseñó a confiar más en Dios, a no olvidar que mi dependencia es para Él. Hoy decido ser un mejor padre, un mejor esposo, un mejor amigo, porque yo sé que Dios es así conmigo.

¿Te imaginas una ETERNIDAD al lado de nuestro creador? Tan sólo estaremos 60 segundos en esta vida, y después de ella, para siempre con Él.

Si tú aún no conoces a Jesús, te invito a que leas la columna que está a un lado de este editorial, reconozcas tu necesidad de Dios, le entregues tu vida a Él y recibas el regalo de la vida eterna.

¿Mencioné que después de la fiebre de mi hijo, él ahora me ve con más amor que antes? Me imagino que él pudo ver el cariño y la ternura con que su mamá y yo lo atendimos para que sanara. Él sabe que cuenta con nosotros, que lo amamos y queremos lo mejor para su vida.

Y así ‘mismito’ es Dios con nosotros.

Feliz inicio de año. Que Dios te bendiga y te guarde.

En Cristo

Moisés Gómez

Un sueño hecho realidad

Por: Moisés Gómez.-

Esta es la edición número uno de este extraordinario proyecto que ya era necesario en las Ciudades Gemelas y su Área Metropolitana.

Ha sido un arduo camino para llegar hasta esta primera edición y creemos que Dios tiene grandes planes para esta revista.

La idea es que mes tras mes podamos encontrar información relevante del mundo cristiano para poder fortalecer nuestra Fe, conocer las actividades de otros hermanos en Cristo y crear lazos de unidad que tanto falta en nuestros tiempos.

Sal y Luz es una revista orientada para todo el pueblo creyente, nunca dejando a un lado a las personas que aún no creen en Cristo, pues creemos firmemente que Dios puso en nuestro corazón crear este medio de edificación tuyo y mío.

Algo muy importante de notar es que el equipo de la revista Sal y Luz es cristiano y eso cuenta mucho pues el lenguaje y los temas que se decidan serán siempre enfocados a bendecir vidas.

Sal y Luz es una revista para todos los lectores de habla hispana, con contenido ameno e interesante que hará de su lectura toda una aventura.

La revista cuenta con ocho secciones, que son:

Familia. Aquí encontrarás temas para matrimonios, padres, hijos, relaciones familiares y muchos más.

Pan de Vida. Temas en general del cristianismo, así como testimoniales de personas, como tu y yo, que han sido transformadas por el poder de Dios.

Vidas Cambiadas. En esta sección podrás leer entrevistas de personajes de la vida pública, que han sido cambiados por la sangre preciosa de Jesucristo y han dedicado su vida al servicio tiempo completo.

Salud. Aquí encontrarás consejos para una vida más placentera, claro, siempre con un enfoque bíblico.

Mayordomía, En esta sección encontrarás temas dinámicos sobre cómo administrar tu tiempo, dinero, familia, etc.

Música. Porque sabemos que estás a la vanguardia en cuestión musical, aquí encontrarás lo nuevo de tu artista cristiano preferido.

Inspiración pastoral. Cada mes podrás leer, desde la pluma de un pastor, temas de relevancia para nuestro crecimiento espiritual.

Koinonía. Con tal de estar conectadas todas las congregaciones cristianas hispanas, incluímos el directorio de Iglesias para que sepas la ubicación de cada una de ellas y así puedas asistir o reco-mendarla a un amigo o familiar.

De antemano agradecemos por detenerte un momento en tu agitada vida y leer estas letras que han sido diseñadas por parte de Dios para ti y que seguramente cambiarán tu vida y transformarán tu corazón. ∞   

Atentamente

  Moisés Gómez