Lágrimas de un padre

Por: Edgar Hernández.-

Todo comenzó desde que tenía siete años de edad. Fue cuando el Señor puso en mi corazón que mi primer bebé sería niño y le pondría por nombre Zain, que es mi segundo nombre.

Yo se lo dije a mis padres, los cuales se admiraron en cómo un niño de 7 años pensaría en su primer hijo y en su nombre —aún sin saber si me iba a casar y si podría tener hijos—.  Así que decidí que cada juguete que me regalaran lo guardaría para dárselo a él.

Cada año el Señor me afirmaba ese sentir. Conforme iba creciendo pensaba que mi hijo se parecería a mí. Yo decía «tal vez se parezca en mis ojos, tal vez en mis labios o en mi nariz».

Con el paso de los años me casé con mi esposa Amy y, siendo ella americana blanca con ojos azules, provocó en mí más expectativas de saber cómo sería el bebé. Quería que se pareciera a mí —aunque hay dos cosas físicas de mí que nunca me han gustado. La primera es la cicatriz que dejó una enfermedad en la parte de atrás de mi cabeza y la segunda son mis orejas las cuales están ligeramente dobladas y chiquitas—.

A las 19 semanas de gestación la enfermera podía decirnos cuál sería el sexo del bebé pero convencí a Amy que fuera sorpresa.

Cuando mi esposa tenía 21 semanas de emba-razo, el 5 de septiembre, llegó del trabajo y empezó a sangrar de repente. Fuimos inmedia-tamente al hospital de la mujer y en menos de 5 horas el bebé estaba por salir.

Para Amy y para mí fue algo inesperado, el doctor nos dijo que si hubiera estado 2 semanas más podría vivir.

«¿Vivir…? o sea que… mi hijo… está…» pensé yo.

Las contracciones se hicieron más fuertes y frecuentes y el bebé nació el viernes a las 11:06 pm del mismo día.

Lo que era sorpresa dejaría de ser cuando lo vi salir y vi que era un niño. Lloré tan fuerte como mi corazón me dejó hacerlo, porque para mí no era sólo un niño común y corriente, sino el que Dios puso en mi corazón desde que yo tenía siete años de edad.

Después de controlarme un poco fui y empecé a ver sus ojitos, su nariz y sus labios.  Yo decía «se parece a Amy», y después vi sus orejitas y eran iguales a las mías. Lloré aún más porque eso antes no me gustaba de mí pero ahora tenía un nuevo sentido, ahora las veía hermosas pues las tenía mi amado hijo.

Fue una época amarga porque el hijo que Dios me había prometido en mi niñez yacía muerto en mis brazos. No pudo sobrevivir.

Por un momento pensé en no ponerle el
nombre Zain, pero después que todos nos
dejaron solos con el bebé, tuvimos un momento de oración sosteniendo el cuerpecito inerte de nuestro hijo y agradecimos, Amy y yo, a Dios por él y al terminar de orar Dios nos afirmó a los dos que el nombre del niño sería Zain.

Toda esa noche no pude dormir pensando en el dolor cósmico que tuvo Dios por su único hijo amado, Jesucristo. Aunque mi bebé había nacido muerto, yo no le iba a negar el nombre que desde los siete años pensé ponerle, y vino a mi mente lo importante que era para Dios ponerle Emanuel a su único Hijo sabiendo que llevaría todo el pecado del mundo.

Isaías 7:14b dice, «y llamará su
nombre Emanuel (que significa: “Dios con nosotros”)».

Por la santidad del Padre lo tenía que abandonar y pensé en el sufrimiento del Padre al dejarlo y no poder hacer nada por su único Hijo. Me identifiqué al ver a mi amado bebé morir y no poder hacer nada.

Debemos estar agradecidos a Dios por su amor al darnos a Su único y amado Hijo, Jesucristo.

En esas 21 semanas pudimos soñar con él, imaginar su carita y desear tenerlo con nosotros. Ese deseo de querer tenerlo, soñar e imaginar su cara debe de ser el deseo de conocer más íntimamente a Dios por medio de su Palabra, la Biblia.

Cuando un hombre o mujer pierde a su pareja se le llama viudo(a); cuando los niños pierden a sus papás se les llama huérfanos; pero cuando los padres pierden a su(s) hijo(s) no hay palabra que pueda describir tal situación. Así de doloroso es cuando un Padre pierde a su hijo.

Zain nos recordó que debemos honrar a Dios porque nos ama tanto que sacrificó a su Hijo unigénito. A Dios sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.∞

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